lunes, junio 18, 2007

Sed de poesía (o cómo apretar el tubo)

Tenía veinte euros en el bolsillo, íbamos a la playa y se me estaba terminando la crema hidratante: tres datos que confluían el sábado por la mañana dentro de mi ser. Decidí bajar a la parafarmacia y comprar allí un tubo de Toleriane, de la Roche, para pieles sensibles: doce con cincuenta. Pero, ya en la calle, brillaba en mis pupilas el escaparate de la librería Beta. Cruzar un semáforo y adiós, mis veinte euros. Adiós, ilusión de crema que hidrata y que suaviza, de textura oil free y con un ligero olor a pera. Bien mirado, me decía yo con la antología de Mariscal en una mano y Soy en mayo de Mesanza en la otra, me queda un resto de Pure A de Garnier, que hidrata, matifica y limpia las imperfecciones cutáneas. Hay que terminarlo, quizás, apretando un poco. Voy a preguntar qué valen estos dos libros.

En el mostrador el chico me sonreía. Ahí viene la que nunca me pregunta por lo nuevo de Dan Brown. Éste (y señalaba), diez euros. Este otro, nueve. El billete dio un brinco en mi bolsillo, silbando que quería convertirse en dos hermosos poemarios. La poesía hidrata, pensé. Y apretar el tubo de Garnier fomenta el ahorro, fortalece los músculos del brazo y favorece el juego de muñeca.

13 comentarios:

Ricardo Montoliu dijo...

Buenííííííííííííííísimo!

E. G-Máiquez dijo...

Y las elecciones a la altura de la entrada o viceversa.

Cuando leas Mano tendida quiero comentarios, blogueros o telefoneros, que tengo que reseñar ese libro pronto y tú visión me echará una mano... con juego de muñeca y músculos del brazo fortalecidos.

layoli dijo...

Me encanta tu blog Rocio, escribes muy bien y además eres muy chic.

Pablo dijo...

jajajaja, me siento identificado con esto. En mi caso no es comprar crema (Dios me libre), yo pierdo los ahorros para el carnet de conducir... con lo gastado este año tengo para dos carnets y medio.

Anónimo dijo...

dice Beades que eres de los mejores poetas que existen, así, sin género (antes llamado sexo), solo como poeta-ser-humano.
Pero además de, esencialmente, hermoso ser humano, mas hondamente navegas la vida, flagrantemente, con descaro, como poeta-mujer.
Dices y haces cosas solo imaginables en vosotras, chicas, por ejemplo, poner en los platillos a Mariscal y a la hidratante. Delicioso. Eres adorable, y leerte, un bálsamo. Pero, rayos, es que en persona ya eres pa comerte. Bravo Ambarina.

jmn dijo...

Es tan buena la entrada que si te conociera te regalaría la cremita. Muy buena (la entrada)

ambarina llir dijo...

Chicos, muchas gracias, de verdad. A toditos tooodos

AnaCó dijo...

Ayer ojeaba un libro de Baudelaire en el que habla de la moda y me encontré un elogio del maquillaje, y ¿adivina de quién me acordé? Ahora, aquí ntre nosotros, tus elogios son mucho mejores que el de Baudelaire, por muy Baudelaire que sea. Y una curiosidad: ¿Mano tendida es un poema o un poemario?

Er Tato dijo...

Siempre me ha resultado curioso y atractivo tu blog (le birlé el enlace a Bukowski hace algunos meses), pero con esta entrada te has superado.

¿Quedaba crema en el bote o acabaste deshidratada y con dolor de muñeca?

Salu2

Néstor dijo...

Bueno, pues lo cierto es que me comprometo a regalarte protector solar si a cambio nos regalas entradas como esta.

Carlos RM dijo...

¡Más maquillaje! Estas entradas tuyas sí que son hidratantes y tienen un ligero olor a palmera...

arana entre palmeras dijo...

Ay Carlos, que ya conoces mis debilidades... Las palmeras están en mi estima más altas incluso que el maquillaje (que ya es decir), pero por debajo aún de la poesía... ay. Quiero comprar el último libro de Jaime G. Máiquez que debe ser un tesorito, y ni siquiera he comprado aún la Toleriane... lo cual me viene muy bien porque he recordado que, de cara al verano, es mejor un bote de gel de aloe (yo siempre con mis aloes) que cuesta siete euros y me sirve también de after sun... vaya rollo que estoy lanzando. Y encima en el corte inglés me han dado (así, sin comprar nada) una muestra de una crema de Clinique que me encaaaanta. Para que pique, ay. Pero no: antes va la poesía. Y gracias a los que desean hacer una colecta para pagarme mis cuidados cosméticos, mitad necesidad mitad capricho.

Benita Pérez-Pardo dijo...

Ja, ja,ja. Muy bueno!!.