Vale; no me imaginéis duchándome en litros de perfume con sabor a machorro, del tipo Jacks o Impulso: ésos me horrorizan hasta en ellos. Pero hay un toque irresistible de olor a limpio en ciertas fragancias frescas para hombre, que algunas mujeres deseamos copiar.
Y es que no se ha inventado, en el loco universo olfativo que nos invade, nada más atractivo que el olor a limpio, el de las sábanas nuevas y el jabón. Ese aroma a limpio puede lograrse con una combinación de notas cítricas y amaderadas, como sucede en Monsieur, de Jean Paul Gaultier, o recreando el aroma a bosque, como ocurre con Eau de Campagne, de Sisley. Y cuando hablo de perfumes masculinos me refiero a estos dos.

Hace unos dos años viví durante un mes en Pampaluna, en la calle Iturrama, en el piso de mi amiga Sonsoles. Fueron treinta días mágicos: la habitación con las dos camas rodeadas de globos, porque había sido su cumpleaños, y siempre en el aire un olor campestre, bucólico, porque ella usaba Eau de Campagne. "Es un poco de maromo", me dijo un día. Y yo imaginé que un hombre debe oler a bosque, a tierra mojada. En realidad es un perfume unisex, pero algo andrógino: el fundador de la firma lo usaba para aromatizar su pañuelo. Su nota principal es la hoja de tomate, aunque también tiene bergamota y almizcle, y hasta patchulí creo recordar. Cada vez que importuno a una señorita del Corte Inglés para probármelo, recuerdo a Sonsoles tarareando una canción de Mariadolores Pradera mientras se arregla el pelo frente al espejo.
Mi amor por la colonia Monsieur es mucho más reciente. A finales de mayo me pagaron un trabajillo y decidí comprarme, por fin, los famosos polvos de sol de este señor, mates y naturales, divinos. Y vi que olían ligeramente a una colonia muy fresca, masculina y sutil que me encantaba. Bien, pues hoy me he acercado de nuevo al puesto de venta de Jean Paul Gaultier para curiosear en el resto de la colección. Tiene una barra de labios en tono tostado rojizo que, de sólo imaginarla en un hombre, me entran escalofríos, pero que pronto engrosará mi colección de labiales. Y la colonia Monsieur es cítrica y amaderada, chispeante y a la vez duradera. ¿Qué más se puede pedir?

