martes, mayo 01, 2012

Mayo me echaba de menos

Leer es volver. Siempre regreso a lo de siempre. Por mucho que compre los bestselleres del hijo de mi más antigua perfumista en la librería Quevedo, por mucho que asista a nuevas presentaciones en Santos Ochoa y atraviese una noche casi en vela pasando un miedo atroz por culpa de una distopía recién salida del horno..., en materia de novelas siempre vuelvo a Carmen Martín Gaite y a Jane Austen.

Y más en mayo.

Chiribitas en Haro -foto mía



Es en "Nubosidad variable" donde la protagonista se pone guapa en el día primero de mayo, tanto que su asistenta le pregunta si celebra su aniversario de bodas... a lo que ella responde:

De mis bodas con mayo. ¿Has visto qué día hace? Aquí estoy de más y mayo me echa de menos


Puente sobre la Fuente de la Salud -foto mía


Así me he sentido hoy en Haro, en pleno campo florido, repleto de flores silvestres blancas que mi abuela llamaba Chiribitas... "Los ojos le hacían chiribitas...", frase que recuerdo de mi infancia, frase como de cómic... y ahora me entra una duda existencial: las chiribitas, ¿se escriben con B o con V? ¿La blancura salvaje y sencilla se escribe con V o con B?

Propósito de Mayo: volver a beberme los poemas de la antología Soy en Mayo de Mesanza. Pero también, comprarme un poemario de Enrique Andrés Ruiz, el prologuista del libro, al que he conocido en las pasadas jornadas poéticas en español (Logroño). Una mujer en el público tuvo la poca vergüenza de tildar de tristes sus poemas, pero es porque no los escuchó bien: desprendían un fulgor antiguo, como de luz de vela.

3 comentarios:

Vina dijo...

"Tuvo la poca vergüenza"?

Adaldrida dijo...

Perdona si mi expresión parece agresiva, es que el recital fue tan bonito que me chocó el comentario...

julio martínez mesanza dijo...

Rocío, no dejes de comprarte el libro de Enrique (el otro propósito seguro que puede esperar).