lunes, febrero 08, 2010

Desfile de modelos

He comenzado con mis alumnas de Proyecto Integrado (Primero de Bachillerato, entre dieciséis y diecisiete, edad ideal), una actividad preciosa llamada "taller de lectura".

Consiste en que por una hora a la semana se enfrasquen en la atmósfera de un libro elegido por ellas y por mí, al alimón. Tiene que ser una lectura activa, en la que pongan atención a unas pautas marcadas de antemano, haz un análisis de personajes, descubre el mensaje oculto etcétera... El invento terminará en una reseña-exposición-libro fórum, donde el corazón les lleve, lo mínimo es una crítica de dos páginas y lo máximo un debate en la pizarra con argumentos poderosos para enganchar al público en la lectura del libro preferido. Lo ideal es que cada obra tenga dos lectoras y podamos hacer una verdadera serie de "duelos en la cumbre" durante el tercer trimestre.

Hoy era el momento de colocar la primera piedra, de que cada una escogiera el libro en cuestión. He llevado nueve o diez en mi portafolios color topo-falso guatiné, y los iba presentando en plan desfile de modelos, pregonando sus virtudes y generando una pintoresca puja con valores al alza y a la baja.

Decía yo:

- La Pobre señorita Finch, de Wilkie Collins. Siglo Diecinueve, romántico perdido, amor, suspense, dama ciega que recupera la vista y ve que su enamorado tiene un hermano gemelo y entre los dos han armado un buen barullo...

El grosor las había amilanado, pero les atraía el argumento. Allí estaban, debatiéndose entre el corazón y el pragmatismo. Vale, lo leeré yo, dijo una mano solitaria. Adjudicado.

- Persuasión de Jane Austen. Austen, no tengo más que decir. Costumbrismo, ligera ironía, amor y personajes masculinos altamente atractivos y perfectamente perfilados...

Hubo dos o tres posibles lectoras y comenzó la rifa. Y también estuvo muy disputado el libro que Miguel Aranguren publicó en Belacqua y que yo había presentado como "un canto a la amistad, historia de dos amigos que se encuentran al cabo de los años y..." El padre Brown de Chesterton quedó desierto (lo intentaré mañana con el otro Primero), y les divirtió bastante un ejemplar algo raído de Celia lo que dice de Elena Fortún. "Una niña con rizos rubios que salía en la tele, mi madre lo leía", comentó una espontánea. Y varias alzaron ambos brazos a la vez.

La clase terminó con "el cuarto de hora poético", una especie de premio que me he sacado de la manga: si trabajan bien, en los últimos diez minutos les leo un par de poemas de un autor actual que me guste, algo bonito y sencillo que se entienda, que haga reír o llorar. Les encanta. La poesía amansa a las fieras.

4 comentarios:

Jesús Beades dijo...

Tendrás que irnos contando de ese cuarto de hora poético. Suene prometedor...

Anónimo dijo...

Y a mi que me gustan los libros, cuanto más largos mejor¡¡¡¡
la colección de celia la teníamos entera en casa, suelen ser divertidos, pero hay alguno que también es triste
Tengo que reconocer que la poesía no es mi fuerte, he leído poco

Chukita

Ecologista dijo...

"La poesía amansa a las fieras.Les encanta". . .

Certera tu postura ante esta gran desconocida para las juventudes de hoy en día;en la casi totalidad de la población mundial se da por aludido de que existe la poesía y sus autores antiguos y actuales...sus ediciones,pero que está lejos del horizonte perdido, entre las escasitas lecturas novelescas de actualidad.
¡¡¡QUÉ PENILLA ME DA ADALDRIDA,DE VERDAD,ÉSTA SITUACIÓN ES MUY LAMENTABLE!!! . . .

Por lo menos tú intentas divulgarla con tus clases y alumnas/os,MUCHAS GRACIAS,¡¡ah,y me quedo con todos los títulos y con el cuarto de hora poético por supuestísimo!!

SALUDITOS ROCÍO

el mismo prendes dijo...

Suerte! Aquí hemos empezado algo aprecido, pero entre amigos, colegas profesores casi todos (se inspiró la madrina de mi Flavia viendo una película que seguro que conoces, donde se poníana leer a Jane Austen): empezamos el mes pasado con "La isla del Tesoro"; el próximo sábado tocará "Jekyll y Hyde" y los sondeos parecen prometer para marzo "Robinson Crusoe".
En cuanto al "cuarto de hora poético", me has dado una suculenta idea para... ya te contaré cuando empiece la cosa.
(Y bueno, ya me estoy distrayendo demasiado de mi condenado ensayo sobre novela peruana!)