domingo, noviembre 15, 2015

La teoría del fulgor

Me gustan las estrellas. Me gustan los cielos estrellados:los de verdad, pero más aún los de los cuadros encendidos, o las ilustraciones de literatura infantil, los planetarios para niños con filo dorado, los cuentos rusos con fondo de color azul noche.
Me gustan los relámpagos. El relámpago d´orsiano, ése que aparece, un instante, y que desaparece, gran descripción de la magia de un momento que refulge.
La teoría del fulgor afirma que hay personas que brillan, que son como un relámpago. Y queremos ese destello para nosotros, casi sin saberlo deseamos estar cerca de ese fulgor. Esta es una tesis que me inventé hace unos años, cuando de repente irrumpieron en mi vida varias personas que eran la encarnación empírica de mi incipiente teoría.
Y, por eso, hace unos días me quedé helada de calor durante la misa, cuando el sacerdote recitó unos versículos del Evangelio en los que Cristo dice de Sí mismo que es, o será, como el fulgor de un relámpago, brillando de un horizonte a otro. Emoción, emoción a raudales.
Dios siempre sabe llenar nuestro día con un minuto de belleza inaudita.

miércoles, noviembre 04, 2015

Vuelven los encuentros poéticos de otoño

... Y yo a mil kilómetros. Había, ya lo dije,una canción del cantautor Fernando Arduán, hermano de mi amigo Lord Scutum, que comenzaba así: "A mil kilómetros..." Pues asi estoy yo, así estoy yo, así estoy yo... sin ellos: mis compañeros, los poetas de Númenor que cabalgan de nuevo en noviembre al olor de las castañas asadas y el humo de leña que invade las calles de Sevilla.

El evento del otoño sevillano, oigan

Mañana se inaugura una nueva edición de nuestros queridos encuentros otoñales, gracias al trabajo del infatigable Fidel Villegas y a la ayuda de mis amigos poetas que tanto admiro. Recitarán Pablo Moreno, Paco Gallardo y Maria Eugenia Reyes, que por si no lo saben, es mi mejor amiga, Merl. Si estuviera allí, resucitaría este blog con la crónica más fervorosa y entusiasta que pudiera ofrecer a mi público lector.
Aquí en el Norte sólo puedo morirme un poco de envidia y recomendar la deleitable lectura que yo me voy a regalar a mí misma para consolarme otro poco: nada más y nada menos que las infinitas páginas de Lauda, el último libro de Pablo, de Años de piedra, el único poemario de Paco, y de El fabricante de ruinas, el libro con el que Merl ganó un accésit del Premio Adonáis. Pero supongo que lo mejor de la velada estará, como siempre, en los poemas inéditos recitados por cada autor, y eso me lo voy a perder... o casi.
Como primicia, y con el permiso de mi amiga Merl, les ofrezco una de las piezas inédita de la poeta María Eugenia Reyes Lindo que he tenido el honor de leer y seleccionar:

Un poema de Merl

Qué suerte tenéis... si vivís cerca de sur en este mágico mes de noviembre.

viernes, octubre 09, 2015

Regreso... hablando de Luis Alberto de Cuenca


Necesitamos poesía

Hace no mucho, paseando por el bucólico Parque del Ebro, tropecé con uno de esos feos y sucios garabatos que emborronan paredes agrediendo el paisaje y lanzando (habitualmente)  mensajes de borrasca a deshora. Mi reacción, que hubiera sido airada, se suavizó como por arte de magia, -la magia de las palabras-, al ver lo que rezaba el grafiti en cuestión: “Falta poesía, sobra miedo”.

Foto mía
Ni más, ni menos: una radiografía de nuestra sociedad pintada con trazos negros en un muro invadido por la hiedra. La he recordado en estos últimos días de septiembre, con el nombramiento de Luis Alberto de Cuenca como Premio Nacional de Poesía aún fresco en mis oídos.
Es una gran noticia, precisamente porque falta poesía y sobra miedo. Y la voz de Luis Alberto de Cuenca, el poeta que fuera director de la Biblioteca Nacional entre 1996 y 2000 y Secretario de Estado de Cultura bajo el gobierno de José María Aznar, ahuyenta los temores y alegra el corazón al crear belleza, esa belleza que tanto estamos necesitando.

Porque si la misión de un poeta es crear todo un mundo imaginario, un universo mágico en el que pueda esconderse y descansar el lector al leer cada uno de sus poemas, el nombramiento de Luis Alberto de Cuenca no puede ser más oportuno, un soplo de aire fresco, “una ducha en el infierno” como  silba uno de sus versos. Abrimos El hacha y la rosa, libro que recomiendo encarecidamente, y nos sumergimos en un planeta dorado repleto de sangre y fuego, hermosura y amor carnal: un viaje a la Edad Media con licencias contemporáneas que nos hace soñar. Y falta poesía que nos haga soñar en estos tiempos.
Una belleza épica y de tintes erótico-festivos, hecha de invocaciones a diosas blancas, vírgenes y heroínas de cómics:

 “Y sobre todo ella,
la que viene de lejos para velar tu sueño,
la que triunfa y se marcha,
Sonja la roja, la rival de Conan”.

Una belleza hecha de registros muy diversos, a modo de pléyade y retrato del hombre contemporáneo y clásico a la vez, en la que paganismo y cristianismo conviven precisamente para crear hermosura, una música que toca cuerdas distintas para despertar numerosas emociones a veces contradictorias en el lector: desfilan por sus páginas diosas y heroínas como acabo de nombrar, pero también hay lugar para una fervorosa oda a la Virgen del Carmen, “ reina de los espacios infinitos”, y conviven palabras como pudor y culpa junto a cierta persistencia en la imagen de una mujer desnuda bajo un impermeable, siempre rodeada de un halo legendario:

“Llueve como si fuera a morir alguien
por pecar con las hijas de los hombre […]
Dice, y del impermeable se despoja,
incendiando mis ojos , como siempre,
y prendiéndole fuego al universo”.

Una belleza  con un fondo de ironía que no hace otra cosa que agrandarla. La ironía que flota en el poema “El desayuno”, por ejemplo, suavizando la pasión y convirtiéndola en ternura:

“Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
“tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno”.

O como sucede en el poema “Eterno femenino”, en el que recrea una fantasía donde una serie de mujeres bellísimas le psicoanalizan y cuando se van a despojar de las ropas, se le ocurre pensar al protagonista del poema que tanta suerte no puede ser cierta,

“[…] De manera
que opté por escapar. Cerré los ojos,
me encomendé a mi madre y a mi novia
y, dejando el diván, salté al vacío”.

Y, por último, una belleza clara, que aunque no abandona el culturalismo, se lee con facilidad y agiganta la idea de adentrarnos, con sus páginas, en un universo maravilloso como de cómic. No en vano la línea clara, corriente poética en la que se suele encuadrar a De Cuenca, nace del cómic y fue abanderada por autores como Hergé. Para el creador de Tintín, la ilustración debía ponerse al servicio del la narración, y está al servicio del lector. Los versos de Luis Alberto de Cuenca también parecen estar al servicio de una narración lírica, y nos llegan con claridad luminosa aunque hablen de seres mitológicos, de guerras y de amores algo turbios. En el libro abundan los adjetivos que giran en torno a esta idea (diosa blanca, flor blanca), pero aparecen siempre como paradoja, una blancura que encubre la zozobra o el deseo culpable. Por eso encuentran eco en el lector del siglo XXI y llenan ese hueco que denunciaba la pintada del parque.
Y esta luz que nace de versos oscuros provoca también una pregunta en los lectores: ¿la poesía sirve para aportar luz (claridad) o misterio (oscuridad) a nuestra vida? Un poco de cada: en una reciente entrevista al periódico El País, el poeta afirmaba: “soy un poeta de línea clara que se está volviendo oscuro.”

domingo, julio 19, 2015

Adaldrida recita nueve poemas de Rocío Arana

Lo prometido es duda, me dijo en una ocasión mi amiga Merl, porque nunca se sabe si lo cumplirás..., pero aquí estoy de nuevo y con un vídeo recital:


Lo mejor es el momento en el que demuestro mis ineptitudes matemáticas y hablo de seis versos en un poema que en realidad tiene sólo cinco..., y el monentazo en el que digo que los árboles de Pampaluna cuando llueve se mojan... ¡como los demás!
Si queréis más... lo podéis pedir en comentarios.

martes, junio 09, 2015

Homenaje a mi primo el del iPhone, al estilo "Molinos"

Rodrigo es mi primo, el del iPhone.

Mi primo el del iPhone, en Haro
Foto mía

Rodrigo es mil ideas a la vez, mil vídeos de Youtube, mil risas. Rodrigo es creatividad en estado puro.
Rodrigo es fines de semana en Haro, mañanas de domingo en la Pajarera inundados de sol frío del Norte. Rodrigo es abrazos y enfados repentinos que se deshacen como islas de espuma.
Rodrigo es una melena que no deja de crecer y hay que tener a raya. Rodrigo es un mítico anuncio que hizo para un trabajo escolar, profesional cien por cien y con un amigo que llevaba una americana raquítica.
Rodrigo es tu personal shopper para cambiar de compañía telefónica. Es debate cortés pero tenaz. Rodrigo es veinte veces por minutos "te tienes que cambiar al iPhone", "te tienes que cambiar a Wordpress".
Rodrigo es a ver quién hace la mejor foto del pintxo, yo con mi Samsung o él con su flamante iPhone. Es patatas picantes en el bar Benigno. Es querer la última gota, la que pica más. Rodrigo es "¿pedimos un poco de pan para rebañar?". Rodrigo es "trae, que te abro la botella de Solán de Cabras". Rodrigo es luchar con las botellas vacías como si fueran espadas, y mi abuela al fondo con su atenta imaginación de peligro, "os vais a hacer daño".
Rodrigo es sensibilidad y humor, es la hora de José Mota y cariño emocionante. Rodrigo es Gomaespuminglis, espuminglis. Rodrigo es el último vídeo de parodias de canciones.
Rodrigo es poner el belén en Navidad. Rodrigo es Noche de Reyes. Rodrigo es el Día de La Rioja.

Rodrigo es mi hermano adoptivo. Hoy cumple diecinueve años, y quiero decirle que sin él no me gustaría tanto Logroño, Ni Haro. Ni La Rioja.

domingo, mayo 24, 2015

Recital en Maestu

Recitar ante personas que te vieron nacer, la Celes, Paquita, los del estanco, en el pueblo que fue tu Arcadia en la niñez y aún hoy es tu pequeño paraíso verde... es una experiencia conmovedora.

Tras el recital, debajo del cartel 

"Poetas en mayo" es un festival poético que organiza Elisa Rueda en Vitoria, pero este año ella ha querido abrirlo a otras regiones de la comarca, de igual manera que por ejemplo el Agosto clandestino de Logroño organizó un acto poético en Rodezno hace varios veranos.
Mamen, la bibliotecaria de Maestu, me invitó a recitar junto a Julio Suso, poeta maestuano. También declamó algunos poemas de la propia Elisa, que me parecieron muy buenos: repletos de imágenes sencillas y frescas, de una ironía infantil muy poderosa.

Recitando en Maestu 

Julio recitó unos poemas pertenecientes a su libro "El frío dentro", dedicados a la muerte de su madre, y un relato que me fascinó. Antes, los niños de la escuela representaron un guiñol versificado en euskera sobre Hansel y Gretel.
Yo recité varios poemas escritos en Maestu, de todos mis libros: entre ellos, el famoso planto por un colchón de lana. Y un par de poemas inéditos de mi próximo libro, que siempre hace ilusión recitarlos en público por vez primera.
Disfruté como una niña. Y vi a los que me vieron nacer disfrutar también. Todos me decían que había transmitido una gran alegría, algo que hace poco me dijo un ex compañero muy querido y recordado. Regalar vitaminas y optimismo a los demás es uno de los dones que Dios a su vez me ha regalado, y no quiero que la llama se apague nunca.

domingo, mayo 17, 2015

Desayunando fruta y poesía

Terminar de escribir un libro es sentir de nuevo la vieja llamada, volver al origen: la emoción, la duda, los versos por teléfono, el  género metaliterario y epistolar reconvertido en mails de urgencia poética y wassaps muy silábicos, no porque haya que contar caracteres, que esto no es Twitter ni el SMS tan retro, sino porque hay que contar sílabas, delicioso oficio de poetas un poco renacentistas, única matemática que me salva.

Desayunando fruta y poesía 

Y es volver a las antiguas lecturas, porque como estás en carne viva y con la música interior a flor de piel, te apetece dejar por un rato de lado a Calderón, Jane Austen y los hermanos Álvarez Quintero, y regresar con secreto gozo a Miguel d'Ors, Enrique García-Máiquez y Julio Martínez Mesanza.

miércoles, mayo 13, 2015

Conversaciones con La Otra (II)

Amigos míos, he terminado mi quinto poemario (o casi), por lo que vuelvo al blog. Le dedico este post a Inma, a mi madre y a EGM, que son quienes han insistido más pidiendo esta vuelta. Intentaré actualizar una vez a la semana.
En realidad, vuelvo por la puerta falsa porque voy a adaptar un comienzo de post de mi otro blog, Makimarujeos, pero cuando lo escribía pensaba, esto podría ser uno de mis proemas antiguos:

CONVERSACIONES CON LA OTRA (II)

El viernes estuve haciendo la compra en Mercadona cuando me sentí dulcemente atacada por un paquete de regalices rojos, que se cruzó en mi camino para avasallarme a traición. Resistí, más o menos siguiendo el esquema de este diálogo con "La Otra":

- Mmmmmm, regaliz roooojo...
- Rocío, que te pierdes.
- Ay por favor, por favor y por favor. Quiero regaliz rojo.
- Es azúcar pura y calorías vacías, pa eso te compras chocolate (que tampoco)...
- No te oigo, no razono y quiero regaliz rojo.
- ¡Que no!
- Tirana de mi albedrío...
Así estábamos en un reñido mano a mano cuando se me ocurrió esta brillante salida (mejor dicho, se le ocurrió a La Otra):
- Mira, si quieres química dulce, te vas al Hobbit que la venden por unidades de a cinco céntimos y no en paquetes asesinos suceptibles de desaparecer de una sentada, te compras dos o tres palitos rojos después de una sesión de Gym y eres feliz como un regaliz con riesgo mínimo.

Y fiada de esta semi promesa seguí hacia adelante..., rumbo a la perfumería.

Una comentarista me he dicho que el diálogo parece sacado de una de esas pelis surrealistas de los años ochenta, ¡"El ataque de los regalices asesinos"!


lunes, febrero 23, 2015

Aviones de papel

De repente ha venido a mi memoria esa canción de Esther Zecco. Porque todo me sabe a azúcar y miel, y cuando escuchaba sus acordes era todo sólo una promesa.
La vida se abría lentamente ante mí, como en los versos de Paco Gallardo. "Espera, corazón. Vendrá la lluvia". Y yo esperaba, y me refugiaba en poemas que recordaban mi niñez. En el colegio donde trabajaba veía a los niños jugar, correr, la boca roja de piruleta marca Fiesta como en mi propia infancia. Vagaba por el patio, y luego por las calles del centro de Sevilla. Una fuente, una plaza, una tienda de maquillaje. Y siempre la sensación de estar de paso, de esperar, de comienzo de película. "Todo tiene que empezar, todo está por llegar".
Y era verdad, y ahora la lluvia me empapa como una chimenea de llamas lentas y acogedoras. Sevilla, ese trabajo que no era el mío, esos acordes de guitarra y esa voz serena, esos versos amigos, a veces por teléfono. Pensé que todo eso era casa, y ahora sé que era tan sólo trampolín, la pista de despegue.

martes, febrero 03, 2015

Don Miguel Lluch, in pace

Nieva.
También nevaba en Pampaluna aquel mes de marzo de 2002. Te recuerdo en medio de la nieve, con sotana y botas. "Es la nueva moda", dijiste, sonriendo.
De ti guardo un par de recuerdos nítidos. El más grande, tu forma de hacerme reír a carcajadas en el confesionario: "voy a tener que pagar estas sesiones de risoterapia", te dije, y tú respondiste que en todo caso sería al revés...
Y aquella idea genial de la goma de borrar que tiene preparado nuestro ángel de la guarda cuando nos pavoneamos por una buena acción, y entonces él debe borrarla de nuestra pequeña lista de méritos... Aunque la goma de borrar más grande la tiene Dios,  dijiste,  para borrar las cosas malas cuando pedimos perdón.

Te agradezco infinito esos tres días que me regalaste,  y que luego estuvieras siempre disponible.  No hay oro en la tierra para pagar eso: el único que sabe pagarlo es Dios,  y ya lo ha hecho. 

martes, enero 06, 2015

Entrevista imposible a Oriente, protagonista estrella en "El Belén que puso Dios"

Como cada mes, es un honor para mí colaborar con Aleyendo, la revista de animación a la lectura de la Asociación cultural Ayedo en Logroño.
En esta ocasión disfruté como una enana diseñando una entrevista imposible a un personaje inolvidable: Oriente, la estrella del Belén más literario y entrañable de los últimos tiempos, firmado por el gran Don Enrique Monasterio.


Este librito nos ha hecho soñar y nos ha ayudado a imaginar a muchos, poniendo voz a todos los personajes del primer Belén de la historia. En un ejercicio de reescritura, he puesto unas pocas palabras más en boca de la estrella que guió a los Reyes Magos.
La publico en detalle:





Como veis, tímidamente regreso al blog.

lunes, diciembre 08, 2014

La mejor iluminación de Navidad, la luna

Anoche llegué a mi casa muy de noche, con la pesadumbre de no haber fotografiado las luces navideñas de la Avenida de la Constitución de Sevilla como me pidieron mis amigos de UNIR. Sólo había logrado retratar la noche anterior los guantes de luz que abrigan a los árboles de La Encarnación (aquí.)
Mi padre, para consolarme, me dijo con zumba: "siempre puedes fotografíar la luna".


Y es una verdad muy grande: la luna es la auténtica luz de Navidad, porque refleja el resplandor del Sol. Y se me ocurrió una foto chula y un haiku:
"Luna con faros
siempre largos venciendo
a las farolas".
El diccionario del Samsung me ha sugerido, después del término "faros", el compuesto "antinieblas", y me lo he pensado un momento al considerar la imagen poética. A punto estoy de corregirlo, ¿sería un caso de escritura digital y automática? Samsung and me: ¿poesía ciborg?

Dedico este post a mis padres, a EGM y a los pocos lectores con paciencia que de vez en cuando se asomen a esta chimenea casi apagada. Muy pronto, post sobre mi paso por la feria del libro antiguo.

lunes, noviembre 17, 2014

Otoño en Logroño

...Rompo mi silencio para describir cómo en Logroño, la Belleza del otoño le ha ganado la partida a la fealdad cejijunta de los grafitti callejeros:


He disparado esta fotografía al salir de un túnel gris: la vida es puro simbolo y regalo. El cielo no podía estar más azul: sol frío de cuento rojo. Caminaba por parques verdes y circunvalaciones de pesadilla surcadas de repente por un ramalazo de fuego.
Y ayer, en un semáforo, levanté los ojos y vi que la ciudad en la que vivo parecía París:


Sigo escribiendo mi próximo poemario: por eso estoy tan callada. Pero lenta, muy lentamente, regreso a casa tras un largo viaje.

miércoles, agosto 20, 2014

La maravilla del Agosto clandestino en Logroño: Sonia San Román


Agosto comenzó en Logroño con una chocolatada poética  en la pastelería Viena, dentro del festival Agosto Clandestino.
Yo nunca había participado en un recital de poesía maridado con chocolate, aunque esto de los maridajes gastroliterarios es muy de La Rioja, pues en varias ocasiones me ha invitado Diego Marín a las catas de vino con textos de Hemingway u otro autor que suelen organizar la UR y la editorial Buscarini en el Ateneo.


En este caso el binomio letras-dulce venía dado por la autora que iba a recitar. Sonia San Román es una poeta riojana que tiene tres libros publicados, que presentaba el último, Anillos de Saturno, y que ha sido catalogada por la crítica como "autora agridulce", de ahí lo acertado del chocolate.
Yo no le veo nada agrio, más bien una mezcla de azúcar y pop muy moderna. Me fascinó por su capacidad de metáforas imprevistas, por cómo podía unir en un verso los sustantivos "pepino" y "Coca-cola" y sonar a música.



Entre tanda y tanda de poemas, el pastelero de Viena nos iba deleitando con distintas presentaciones del chocolate de Tanzania: primero, unas onzas simples para probar su fuerte aroma a cacao y sus matices a frutas (a moras, percibí yo); luego, un batido (casi, un chocolate de invierno, dijo el pastelero y esa definición me pareció casi poética); luego, un bombón, un helado y una construcción con aceite de oliva.



Fue algo cálido y evocador, muy íntimo a pesar de la gran afluencia (estuvimos más de cuarenta personas, que era la previsión más optimista, y algunos tuvieron que compartir helado). Sonia recitó el que es mi poema favorito de los suyos, el que acaba diciendo de modo surrealista: "mientras tanto, pides leche", que ya publiqué hace dos años en mi primera experiencia del Agosto Clandestino (aquí), y me impresionaron otros dos poemas que me ha permitido publicar de nuevo en este espacio, con su generosidad acostumbrada:

ESCOCIA
                        Donde quiera que se esté bien allí está la patria. Cicerón

Un camión cargado
de güisqui Glenffidich
nos adelanta por la derecha
en una carretera
atestada de ciervos
y de vacas con flequillo.
Suena el himno de Escocia
en la furgoneta.
Algunos dormitan,
otros miran por la ventanilla
y limpian con la manga del jersey
el vaho adherido a los cristales.
Algunos mosquitos enanos
se han pegado a su trampa
de alientos cálidos
y de gargantas heladas.
Un caza americano F-16
sobrevuela el lago
como un moscardón insolente.
Dicen que aquí repostan
para ir al Líbano
a seguir con sus asuntos.
Una niña ríe y no me molesta.
Es una novedad estar en paz
con este cuerpo que me envuelve.
Algo me sonríe entre las tripas
y me conecta a la moqueta verde
de antiguos glaciares,
a la turba que destila cascadas
de cerveza negra
y que calentará el hogar
en el invierno.
Algo me tira del centro del ombligo
y me obliga a expandirme
entre valles infinitos,
entre piedras tan viejas
como el mismo Dios.
Quizás vine a buscarle a Él
a estos parajes
donde los hombres
son más hombres
si llevan falda,
donde la tierra se cultiva
con un mimo antiguo,
donde el clan familiar
da el cobijo necesario
a los hijos que vienen.
Quién sabe si,
después de todo,
Dios no es sino
ver pastar a los ciervos
entre una fina lluvia de alfileres,
la soledad de las islas
entre el viento del norte
llamando a la ventana,
la manta de cuadros
que abriga tus tristezas,
la cerveza cremosa
en buena compañía,
las risas de los tuyos
y el corazón en calma.

(De Punto de fuga, Ed. Eclipsados 2008)


Y un poema titulado "Zapatos" que me evocó a Amalia Bautista y los pies de sus hijas:

ZAPATOS
                        These boots were made for walkin'. Nancy Sinatra

Hay botas de punta fina
para los cow boys de las ciudades
que esperan al caballo de cartón
que les arranque del asfalto.

Hay zapatos de tacón de aguja
que calman la sed del fetichista
y lo dejan clavado para siempre
a los pies doloridos de su dueña.

Hay monjiles zapatitos de señoritas calladas
que ansían, con gesto recatado,
oírlos retumbar en la tarima
de la iglesia, de camino al matrimonio.

Hay zapatillas con cámara de aire,
de diseño ergonómico y moderno,
que hacen flotar a quien las pisa
y arruinan a quien las paga.

Hay alpargatas que se ventilan
por agujeros que la uña más gorda
ha excavado entre su tela
intentando escapar de su presidio.

Hay chanclas que se agarran a tu dedo
y van dando aplausos por la calle
con tu talón y su escay de cuatro duros
anunciando que estamos en verano.

Mis botas tienen punta fina
con algo de tacón para atraparte
y salir juntos lejos del bullicio
hasta la orilla del mar más lejano.

Allí, andaremos descalzos.

(De Planeta de Poliuretano, Asociación cultural Crecida, 2005)

Más que agridulces, me parecieron versos cargados de fuerza, a veces profética, y con una extraña ternura que brillaba por dentro.

martes, agosto 05, 2014

Los post que vienen: más poesía. Sonia San Román y más Mesanza

Mi vida es una paradoja poética.
Amo el mar pero detesto la arena. Sueño durante todo el año con la vida retirada del campo, y en verano me enfurruño porque en pleno campo no hay internet. Decido resucitar el blog... y me sumerjo en la paz sin internet del campo.
Estoy en el único bar del pueblo, bebiendo una Coca cola Zero y todo el wifi posible... para deciros que tengo material jugoso para el blog y que dentro de una semana publicaré:



- La crónica del recital bañado en chocolate de Sonia san Román en la pastelería Viena, dentro del agosto Clandestino...
- Y la plaquette de Julio Martínez Mesanza, fotografiada hoja por hoja bajo los árboles de mi jardín.

To be continued...

viernes, agosto 01, 2014

La maravilla del Agosto clandestino en Logroño: Julio M. Mesanza y Pepín Mateos

Ayer me resultó facilísimo rellenar la casilla del "Reto #100 happy days" que estoy siguiendo en Twitter, ya que se anunciaba una noche de felicidad absoluta de la mano del Agosto clandestino, ese festival poético que durante todo el verano organizan la editorial 4 de agosto y el gobierno de La Rioja.

Como no puede ser de otra forma, la velada comenzó con una divertida "foto robada" y colgada en las redes sociales por su autor, Enrique Cabezón: yo me acercaba al Instituto Riojano de la Juventud, lugar del evento, cuando descubrí que tenía desconchones en la pintura de mis uñas y decidí entrar en la perfumería Muro, comprar un esmalte  y pintarme sobre uno de los veladores de la calle Muro de la mata... sin sospechar que delante de mí estaban ya Mesanza y Navascués conversando... y detrás, "Cabe" ejercía de fotomatón.

Aparezco en pequeñito, detrás
En plan ¿Dónde está Wally? 

Navascués se enteró por mi Twitter y vino con su hijo Santiago, encantador, y con Antonio Rivero que está estudiando en Pampaluna y fue una gran sorpresa.

El recital fue impresionante. Los dos poetas recitaron poemas que la editorial 4 de agosto había editado cuidadosamente en una codiciada plaquette:


Por cierto, le he pedido a Mesanza permiso y la estoy fotografiando hoja por hoja para subirla a este blog, si mis lectores me lo piden. Se trata de una pequeña antología con un poema inédito,
La poesía de Mesanza es metafísica y épica, poderosa, como de caballero medieval, y así son su voz y sus manos:



Tras ser presentados por José Luis Pérez Pastor, recitó "Lirio en el agua", "Egisto" y otras piezas inmensas. Habló sobre la oscuridad y la luz y sobre su obsesión poética por las torres. Fue brutal y delicado al mismo tiempo.


Pepín Mateos abrió su turno con uno de mis fragmentos favoritos de "La niebla", aquél que habla de amor a pesar del desgaste cotidiano. Habló de misterio y su voz era misterio también. Uno de los momentos más emocionantes fue ver a Mesanza escuchando absorto los poemas de su compañero de recital.


Y al final,  como es ya costumbre, nuestro mítico Luis (ciudadano de Logroño que no falta en ningún acto cultural), pidió permiso para recitar un poema de cada autor.



El acto finalizó con "una cerveza" en la pastelería Viena. Y luego llegó la cena con los poetas invitados. Yo me iba a despedir cuando Enrique y José Luis me dijeron que fuera con ellos. Fue un detalle precioso, ya que no tenían por qué.
Y allí fue la conversación incandescente, entre mejillones diablo, croquetas de bacalao, pisto con chipirones y arroz con leche casero. 

martes, julio 22, 2014

Regreso al blog

Porque me gusta, y porque me divierte.
Porque os echo de menos.
Porque me lo pidió Inma.
Porque desde hace un mes no me sale ni un maldito poema, y era ésa la excusa para dejar de escribir pequeñas piezas de prosa.
Porque mi primo Rodrigo dijo un día, señalando a mi sobrino Manu: "¡Es que tiras la piedra y escondes la mano!", y el interpelado se volvió muy digno para decir: "ey, que yo no te he lanzado ninguna piedra..." Y me vi sumergida en un vórtice de pensamientos sobre las metáforas populares.
Porque me gusta el agua. Porque me gusta el color azul. Porque iré a Maestu. Porque hace mucho que no escribo proemas, o poemas en prosa.
Porque he leído muchos libros y quiero comentarlos aquí.
Porque me encandila el hombre del sillón. Y Aragorn, y Darcy.
Y porque tuve un día tonto y me dije: "cierro también Makimarujeos". Y un anónimo me suplicó que no lo hiciera. Y pensé, ya que sigo con Makimarujeos, ¿por qué no resucitar también el blog de Adaldrida?
Y porque me templaban los dedos sobre el teclado, a punto de reventar de fiesta.
Vuelvo.

martes, mayo 27, 2014

Traslado temporal a Twitter... y una primicia sobre mi próximo libro

Los que me seguís por Twitter habréis visto que, definitivamente, me ha entrado la fiebre... me he vuelto activa en al menos una red social, la única que poseo.
Eso, unido a bastante trabajo, a que no paro en mi otro blog (Makimarujeos de una hobbit pija) y a que estoy en serio metida en mi próximo libro (que con un 90% de probabilidad se va a llamar "Para no nombrarte", me hace deciros no adiós, sino... ¡hasta luego!

domingo, abril 20, 2014

Haiku de Resurrección


Cierro los ojos
y veo el cielo azul,
Resucitado.

(Hice la foto ayer, en Haro, esperando la Resurrección)

lunes, abril 07, 2014

La dama duende, representada en Logroño... o cómo destrozar tres personajes calderonianos

El sábado fui al teatro.
Me arrebata el teatro, por eso soy calderoniana pura. Me gusta leerlo y verlo. Me gusta Almagro, me gusta la Compañía Nacional de Teatro Clásico, me gusta el tenderete de libros que montaba Mar Zubieta en el festival, me gustan los congresos del Griso y me gusta recordar mis años mozos... y seguir leyendo a Calderón.



En Logroño acaban de representar La dama duende, a cargo de la compañía de Miguel Narros que es un director genial al que creo haber visto en Almagro alguna vez. Pero la representación no me gustó del todo, y voy a explicar la razones.
El vestuario y atrezzo fueron impecables, como lo demuestra el libreto que muestro en la imagen. La puesta en escena fue espectacular, la música maravillosa. Algunos actores no vocalizaban bien y por ejemplo mi abuela y mis tías que no conocían la obra como yo se perdieron muchos parlamentos.

Pero no es eso lo que me apena. Me dolió ver maltratados a algunos personajes, convertidos en bufones a todos los protagonistas masculinos.
En las comedias áureas hay un personaje cómico que es el Gracioso, que piensa "de tejas para abajo",  que siempre está hablando de comida y del otro aspecto de la carne más festivo, que a veces recibe mojicones, se cae, es cobarde, etc..., y todo entra dentro del mundo dramático del Siglo de Oro.
Pero es que en este caso todos los galanes eran graciosos. Los hermanos de la dama daban saltitos de rabia, se enfadaban en plan "pues no respiro", daban pellizcos en el trasero a la criada y hasta a su misma hermana... lo cual está fuera de lugar o al menos a mí me lo parece.
El galán principal, Don Manuel, teniendo a la dama subyugada viendo si es mujer o duente, de repente se quiere aprovechar de ella y hace un gesto como de bajarse la bragueta (bragueta que no existía en aquella época), y cinco minutos después le declama un soneto bajo una luz tornasolada.

Me dolió escuchar a mi abuela diciendo "no sabía que los personajes de Calderón fueran tan tontos".  Y salté con toda el alma, ¡es que no son así! Sin embargo, queriendo hacer justicia alabé la música, la puesta en escena, la genial caracterización del gracioso y de la dama y criada..., y el final tan lírico.
"Sí, repuso mi tía, pero no pega ni con cola con las tonterías que han hecho los protagonistas antes". Quise decirle que en las comedias del Siglo de Oro todo sucede así, hay mil enredos que se desatan solo al final..., pero me temo que se refería a lo mismo que yo pensaba: no es verosímil que un galán declare su amor en versos a una dama... a la que poco antes ha tratado poco menos que como una yegua.