lunes, noviembre 11, 2013

Un comienzo de novela... ¿o un relato corto?


LA VIDA DISOLUTA

 En casa siempre hemos sido muchos: sobre todo siempre hubo muchas mujeres. Está mi abuela, está mi madre y están mis hermanas: la mayor, Elvira, y las gemelas, Paula y Claudia. Me llevo bien con todas ellas, me llevo muy bien. No sé por qué con el resto de las mujeres del planeta Tierra tiene que ser todo tan difícil.
El amor no debería ser difícil, sino algo sencillo, algo como cocinar. A mí me encanta cocinar y comer, y ambas cosas las hago de primera.  Bueno, sé que hay personas que piensan que preparo cosas demasiado contundentes, que impongo el consumo de patatas francesas en las noches de viernes y sábado, que abuso de la mantequilla.  Y todo es verdad, solo que para mí eso no es ningún defecto sino una esforzada  virtud. El día que hago patatas en casa todos se chupan los dedos: luego nos machacamos el doble en el gimnasio y sanseacabó.

-  Ése es el problema, cariño- suele decir mi madre: - no nos escuchas.

Pero yo sí sé escuchar, sobre todo a las mujeres. Escuchar a las mujeres es un arte que domino, es como oír la lluvia: no habría podido sobrevivir de otra manera. Mi plato favorito es una sopa francesa que hacía mi primera novia, y pude aprenderme la receta antes de que rompiéramos. No es una sopa ligera sino todo lo contrario, porque se necesita mucha nata para espesar el caldo. El caldo se hace con un trozo mediano de hueso, una chalota y tres tomates frescos y maduros. El hueso debe tener un poco de carne pegado, sino se vuelve muy aburrido. Se pone todo a cocer en dos litros de agua mineral, tiene que ser agua de buena calidad. Añado un buen puñado de sal y una cucharada sopera de azúcar moreno para contrarrestar la acidez de los tomates.
Tiene que cocinarse todo a fuego muy suave, durante una hora o más. Por eso es plato de fin de semana, pero os juro que merece la pena. Luego retiramos el hueso y las pieles de los tomates, y si estás a régimen eterno como mis hermanas puedes colar el caldo, ponerle tropezones y listo, pero toda la gracia está en poner el caldo colado en  el vaso de la batidora, con la pulpa de los tomates y algo así como medio litro de nata. Luego de triturarlo todo durante un buen rato, se le añade una taza de vino blanco y se le da un último hervor hasta que el alcohol se evapore. Queda una sopa cremosa como para matar a los ángeles de puro gusto. Pero este último paso mis hermanas no lo entienden: tendrían que haber conocido a Cherie.
Mi primera novia se llamaba Cherie, era parisina. La conocí en un Erasmus cuando yo tenía solo veinte años. Me volví loco. Vivíamos en una buhardilla mientras mi pobre madre seguía mandándome dinero para la residencia de los curas en el Sacre Coeur: comprendo que hice mal, pero es que me entró una especie de calentura que no me dejaba pensar. Nico dice que si me fue tan mal con ella luego es por eso, porque anduvimos a salto de mata, pero Nico es un santurrón.  Se casó con su primera novia, por eso no entiende a las mujeres. Solo conoce bien a una.
Cherie cocinaba cosas increíbles. Durante los seis primeros meses de mi año en París engordé ocho kilos, y durante los seis últimos adelgacé quince, entre el gimnasio y el desamor.  Volví a España hecho un figurín, y fue a recogerme al aeropuerto Cecilia, la mejor amiga de mi hermana Paula.
En todo ese año de ausencia mía, había crecido y se había puesto deliciosa. Tenía trenzas pelirrojas y pecas en la nariz, las justas. El resto de su piel era transparente y limpio, sonrojado en las mejillas. Me consta que durante toda su adolescencia suspiraba por mí, mientras yo compraba revistas sugerentes y soñaba con volar al extranjero.
 La besé cuando me dejó en el portal de mi casa y aún no sé por qué lo hice; empezamos a salir juntos porque se empeñó ella. Yo ya le dije que había estado acostándome con una francesa en París, pero no me creyó.

- Eres un fantasma, Xavier-, solía exclamar, mientras me daba besos muy rápidos en el cuello, como pequeños sorbos o anticipos de algo que nunca llagaba.
Cecilia ha estado presente en mi vida durante todos estos años: he tenido mil novias, he ido y venido y ella siempre aparece, impertérrita, en el vértice de una aventura que se acaba: me sonríe enigmática y parece que me arropa como a un niño:

-  ¿Ves cómo esto no puede ser? Así no puedes seguir, confiésalo: solo yo sé cuidarte.

Yo no quiero que me cuide nadie: tengo veintisiete años y vivo con cinco mujeres, tengo ya bastante. Además, Cecilia no sabe cocinar y es vegetariana.  Y va a misa los domingos. Y ronca levemente cuando se echa la siesta junto a mí, en el sofá de la casa de mi madre. Aún así, mamá y la abuela siguen en sus trece, coreando bobadas del tipo “qué monería de chica, es la única que puede contigo”.
Yo sonrío, queriendo poner una pose despectiva que a veces no me sale bien. Me aterra que puedan llegar a pensar, ni siquiera por un segundo, que Cecilia es la única real, que todas mis aventuras son nada. Nadie lo sabe.
Y todo debe continuar igual que antes, porque si se enteran estoy perdido: Cecilia no tendría ya ninguna excusa para rescatarme si supiera que aprendí la receta de la sopa francesa en un mísero bistró de París, durante aquellas infinitas y solitarias tardes en las que solo pensaba en ella.

lunes, noviembre 04, 2013

Blues del Domingo

Domingo, y cuatro horas y media de viaje Madrid-Logroño. Domingo, final de un puente. Domingo y cansancio, mucho cansancio.
No puedo ser feliz todos los días, ya lo dije en un poema que tenía un solo verso, ése. Una persona en el planeta happy a todas horas cansa y hasta deprime, porque se convierte en una persona plana. Y yo no soy plana, soy redonda, muy redonda... como la tierra.

Todo eso iba rumiando yo en el "Relay" de la estación de autobuses, buscando alguna lectura intrascendente pero digna que me hiciera algo más amena la tarde del domingo, cuando se me cruzaron los cables y caí en las redes de la "chic lit". La tristeza es un arma poderosa: te deja sin defensas.

Era un libro delgado, como para bebérselo de un sorbo en cuatro horas de viaje y no pensar en nada. Y en la portada salía Bradley Cooper, que no me gusta pero es el hombre del momento, parece ser. Hizo un anuncio de helados en el que la chica lo dejaba encerrado después de besarle con delectación pero con brevedad, y se quedaba comiéndose su helado tan tranquila, ante los ojos atónitos de él. No me gusta Bradley Cooper porque es rubio y tiene ojos azules, pero en cambio me encanta Simon Baker a pesar de que es muy rubio y con los ojos muy azules, y Alberto Fijo diga que es más flojito que el fango. Alguna vez tenía que equivocarse Alberto Fijo...

Allí estaba yo con el libro en la mano, "El lado bueno de las cosas" de un tal Matthew No-sé-qué, un libro que luego se convirtió en película típica de Jennifer Anniston, vamos, algo que en condiciones normales yo nunca hubiera comprado, y mientras lo hojeaba para ver cuán escabroso podía ser pensaba alternativamente en Bradley Cooper, en Simon Baker y en Alberto Fijo.

Así son los domingos de descansados, rezaba una sevillana de mi época.

sábado, octubre 26, 2013

¿Cuándo sabemos que un poema es bueno?

Me lo preguntas así, en medio de la noche llena de farolas encendidas, con la mochila al hombro y un "¿te puedo hacer un par de preguntas más?" tímido y risueño que me gana, por supuesto.

Uff. Buena pregunta. Buena y difícil. Buena porque es difícil... Hemos quedado en que te iré dando pistas mientras vamos leyendo poco a poco, porque el olfato se educa leyendo.
Pero hoy te he dado un par de pautas que al menos a mí me sirven:

1. Un poema tiene que decir algo, y ese algo tiene que llegar claro y emocionante hasta el receptor. Un poema no es un jeroglífico, decía Beades hace trece años ya; tampoco es un espejo donde mirarse como lector, "mira, aquí cuenta algo que a mí también me pasa", puedes decir cuando escuchas o lees un poema, y es bueno, pero no porque te haya hecho cosquillas en el corazón sino porque "dice algo".

2. Un buen poema no tiene por qué ser bonito. Yo creo que todos los poetas huimos de este adjetivo que llega acompañado siempre de puntos suspensivos y ojos entrecerrados. Lo mejor del caso es que lo que sí debe hacer un buen poema es emocionar. Hoy os he leído "Agora qu´inda e tempo de cireixas", de Miguel D´Ors, y la reacción ha sido un profundo silencio, ojos muy abiertos, pura emoción. Y las palabras han salido solas: ¡¡¡Qué bueno!!!
Un poema es un relámpago, una obra completa, y es infinitamente mejor escuchar tras su lectura un rotundo "¡joderrr, es bueno!", que un melifluo "qué boniiito"...

O sea,  concluyes, haciéndote tu propia composición de lugar, que tú en recital pretendes que el público se emocione y empiece a soltar tacos".

martes, octubre 22, 2013

Receta para ser feliz viviendo solo

Me dices que no te gusta vivir sola, que es deprimente. ¿Cómo puedes ser feliz viviendo sola?, preguntas.
A mí tampoco me gustaba, pero ahora doy gracias cada día por mi casa. Aquí te regalo los siete pasos de la receta que me ayudó a conseguirlo. Solo por si te sirven.

1. Crea rutinas, tus propias rutinas, y mima cada una como si fuera un rito. Ponte cómoda:: tu casa, tu castillo, diría Robert Redford en "Descalzos por el parque".

2. Da gracias por lo que tienes: tiempo. Mucho tiempo. Las noches son tuyas. Te imagino mirando con envidia a la típica pareja que se da la mano y con la mano libre empuja un carricoche. Piensas "oh... Abrazar a alguien bajo un montón de mantas, tener un precioso bebé que gorjea..." Entonces dices algo que a ti te parece muy inocente, algo como "esta tarde voy a la presentación de un libro al Ateneo, y esta noche voy a ver Gilda, a picotear por la blogosfera y a leer en la cama". Ellos, que son muy felices, piensan en su noche que consiste en: baño, cena e intento de dormir al bebé cuyo gorjeo se ha convertido en berreo. Y se mueren de envidia.

3. Tira tu atroz despertador y compra una radio. Y elige un dial que te guste muchísimo con un programa matutino muy optimista. Te despertarás oyendo voces, risas, músicas: vida. Yo lo tengo muy claro: Buenos días Javi Nieves de Cadena Cien fue lo primero que me hizo pensar que vivir sola no estaba nada mal.

4. Hoy en día todo el mundo tiene tarifa plana en el móvil. Si al llegar a casa necesitas una buena conversación, no te cortes. Los amigos con hijos no te cogerán la llamada, pero seguro que tienes amigas, primas o tías solteras. Y tu madre que nunca falla.

5. Rodéate de buenas películas y series, y planifica cada noche de cine en casa como una fiesta. No caigas en la tentación de encender la tele y tragar lo que echen, en plan Nirvana emocional. Eso puede ser relajante pero a la larga no produce ilusión. Lo que ilusiona de verdad es, en medio del páramo laboral de un miércoles, decirte: "esta noche, sesión doble del Mentalista".

6. Abre un blog o una cuenta en Twitter, escribe un diario, prueba con la poesía. Las noches en casa sola son una puerta a la creatividad. Tu ordenador, tú, y música de fondo: ¿quién no puede enamorarse de un plan así?

7. Colabora con un ONG, da parte de tu tiempo a otros. Ser el amo del castillo engancha, y corres el peligro de volverte egoísta.

Siempre que me acuesto en mi cama de matrimonio, ancha y fría, recuerdo esa canción de Cher. "Tarde o temprano, todos dormimos solos." Pero entonces evoco el maravilloso poema de Pablo Moreno, "Atardecía", que termina diciendo: Nunca estaremos solos. Y la soledad se convierte en Diálogo, justo antes de dormirme feliz.

sábado, octubre 19, 2013

Crisis: análisis y soluciones. Cerrar o no cerrar el blog, that is the question

Este blog lleva siete años rodando por la esfera virtual y, de cuando en cuando, renquea y se detiene. Cada mes y medio más o menos me entran tentaciones de cerrarlo, luego vuelvo a él y me parece que me mira con sorna (si un blog pudiera mirar) y hasta me canta aquella coplilla de Siempre así que decía "para volver a volver"...

Crisis ha habido muchas, y cada una tiene un nombre propio. Cuando vivía en Sevilla y andaba en situación de semi paro tuve un par de arranques de sequía poética. Luego vine a Logroño y conocí por vez primera el significado de las palabras "no tengo tiempo para nada". Luego me embarqué en la escritura de mi último libro y decidí concentrarme en él.
Y mientras tanto, el blog permanecía en stand by. Y siempre, ese miedo a comenzar con frivolidades, a trivializar las entradas por seguir con algo que en su época fue bonito y sirvió a los lectores, y dio material lírico para un libro, Las siete Barbies solteras, y quién sabe si para otro que puede salir a la luz en un futuro...

...Es la belleza de lo que ha sido. La terrible belleza de los árboles medio muertos, pero aún vivos. Sin embargo, hay que decidirse, y ahora era bastante definitiva la idea de cierre. Pero claro, me pongo a pensar... y pienso en personas, muchas personas.
Lo que me va a reñir mi madre, musito, y Javier el de Charo, y puede que García Máiquez y Arp, y Baltanás y..., me digo y no arranco a cerrarlo del todo, recordando lo que me ha dolido la despedida de Enrique Monasterio, que al final no ha sido despedida porque su madre le ha pedido que vuelva... Todas las madres se parecen y son un milagro.





Vale, no lo dejo, pero así no puedo seguir. Un anónimo encantador me dijo que no podía sentirme culpable por no actualizar, pero es que un blog es continuidad.
Y hoy ha venido a rescatarme Castroviejo, la librería, que se ha trasladado a la calle Portales y al entrar en el nuevo local y ver a Donelaitis en la mesa de novedades, he pensado: tengo que contarlo. Por eso prometo próxima crónica, con fotos y todo. He recordado lo que me dijo el crítico riojano Diego Marín: "tu blog parece el blog de Castroviejo, por tantas crónicas que le dedicas..."
Tenía razón Diego: Castroviejo me salva.

martes, octubre 15, 2013

Rosco Pásame el libro: mis lecturas de verano y otoño

En la esfera de blogs de maquillaje se ha puesto de moda la lectura, qué buena noticia. Y de rincón a rincón se extiende como río este reto: leer una serie de títulos o autores siguiendo las letras del alfabeto, y recomendarlos con una breve reseña en nuestro espacio.

Ahí van mis recomendaciones:



- Con la A, Ana karenina de Tolstoi.  Peso pesado del realismo ruso, es una novela que conmueve por lo bien escrita que está, por cómo describe pasiones y pensamientos con una introspección propia de bisturí psicológico, pero con una delicadeza de la que ya podrían aprender otros escritores realistas. Es la historia de un adulterio y un amor obsesivo, sí, pero también retrata otro amor en paralelo, la historia de Levin y Kitty: un amor puro, inocente y maravilloso que parece el reverso del torturado idilio que viven Ana y Vronsky. Ambas caras de la misma moneda. El amor en todas sus facetas, la pasión que destruye y la que salva.




- Con la E: Emma de Jane Austen. Es como la décima vez que lo leo. Historia de campiña inglesa, lujo moderado, tazas de té y buenas maneras. Una niña mimada que se cree Cupido. Un caballero que hasta cuando riñe es arrebatador. Y una historia Encantadora: de cómo el amor puede hacernos mejorar, conocernos de veras a nosotros mismos y querer arrancar de nuestro interior lo que no nos hace amables.

También he visto la serie de la BBC, dirigida por O´Hanlon y protagonizada por Romola Garai. Es una joya. El director de Fila 7, Alberto Fijo, me la recomendó hace un tiempo, y mi amiga Ana marco me la regaló a comienzos de septiembre.

- Con la G, Gustos y disgustos son no más que imaginación, de Calderón de la Barca. Es una de las obras calderonianas que he leído en este verano, hay muchas más porque tenía a mi alcance un voluminoso tomo, pero elijo esta comedia histórica en la que hay una reina cuyo marido el rey la aborrece, porque se ha prendado de otra dama. Muy al día. La reina, que está enamorada hasta las cachas, como una mujer de armas tomar, decide salir por la noche al balcón de la dama que adora su infiel marido, y se dedica a hacerle el amor, no sabemos si real o figurado. El rey se enfervoriza con ella por las noches, y por el día la desprecia, hecho que encarna el refrán de que lo que gusta o disgusta es en gran parte producto de la imaginación o el deseo.


- Con la L, La divina inventora, de los Álvarez Quintero. Al igual que ocurre con Calderón, esta obra estaba inserta en un volumen de comedias de Serafín y Joaquín. Me encanta, ¡no puedo leer solo una! Pero ésta es muy entrañable porque dibuja personajes muy especiales, hace reír y llorar a la vez. También aconsejo Los leales, Los restos, Manantiales, Don Juan buena persona... Ay, son deliciosas.






Con la P, Puck triunfa, de Lisbeth Werner. Este es mi particular desahogo: entre Calderón y Calderón, ¡Puck! No me gusta la chik lit, Marian Keyes me aburre..., así que me drogo volviendo a los libros de mi infancia, y la colección sobre esta chica danesa en un internado me vuelve loca. Y eso que éste no es mi número favorito: me fascinan Puck siempre Puck y Puck dama de honor. Y hace unos meses mi amiga Myriam me dejó un tomo que no había leído: "Adiós Puck", donde la protagonista se enamora de una especie de dios vikingo en traje de chaqueta y corbata, con sonrisa arrasadora. Hala, ya conocéis un poco más mi vena friki de la literatura Infantil más bien retro.

Con la S, Sueños en el umbral, de Fátima Mernissi. Libro memorias realmente interesante: la autora es una activista marroquí que pasó toda su niñez en un harén en la ciudad de Fez. Lo que más me gusta del libro es que no hay maniqueísmo en él: por sus páginas desfilan hombres feroces y hombres amables. Hombres polígamos y hombres monógamos. Hombres que obedecen a la tradición por miedo pero que aman a su mujer, la tratan bien y la defienden. También desfilan mujeres ansiosas de libertad, mujeres feministas, pero con un activismo volcado hacia la fantasía, la literatura y la ternura. Un feminismo que no renuncia a la sensualidad ni a la maternidad. Y el lenguaje es onírico y levemente humorístico, ya que todo está narrado desde la visión de una niña.



- Con la U, Una habitación propia, de Virginia Woolf. Un tratado caótico, onírico y magnífico sobre las mujeres y la novela. A veces es un ensayo académico sobre literaruta y otras un verdadero manifiesto feminista, pero sobre todo me gusta cuando mezcla creación poética de la propia autora, y nos habla de faisanes y primavera en octubre.



Tengo mérito de seguir leyendo porque me he enganchado al Mentalista como nunca. Ay Patrick Jane, su sonrisa y sus manos poderosas. Y he descubierto Google poético, ¡el auténtico vicio de lectura rápida!



jueves, septiembre 26, 2013

Donelaitis, "el poema lituano" o traducción a dos manos

Ya está en las librerías el que yo llamaba "poema lituano", para mis adentros, mientras me encargaba de su redacción poética.




Por supuesto, la autora de la edición es Carmen Caro, profesora en la universidad de Vilnius, pero hace varios años me pidió que versificara la traducción en prosa. A ser posible en ritmo endecasilábico.
Casi cuatro mil versos después, la ilusión de ver nuestros esfuerzos publicados en Renacimiento nos desborda.

Ha sido un precioso juego a dos manos: como buena traductora, Carmen se aferraba a ciertos términos y giros, y yo hacìa malabares musicales para encajar la ansiada palabra en los justos acentos.
Ha sido igualmente un trabajo de introspección, un crecer para dentro. Cuando recibí el encargo, me hallaba en la más oscura sequía poética, de la que pensaba seriamente no salir nunca. La versificación me ayudó a no perder oído, y un año después, ya en Logroño, comencé a escribir La llave dorada mientras seguía versificando a Donelaitis.
He aprendido lo mucho que me queda por aprender: yo no era consciente de producir tantos hiatos en pausa, por ejemplo. En mi versión debía limar esas licencias métricas que yo misma me concedo, y eso me ayudará a encontrar en mi poesía un endecasílabo más limpio y natural.

Hoy se presenta el libro, en el instituto Goethe (Calle Zurbarán, 21,  Madrid), a las seis de la tarde. Yo no podré estar allí. Si cuando me lo sugirieron yo no hubiese estado en semi paro, quizás no habría podido embarcarme en la empresa. Gracias a Dios, hoy tengo trabajo.

viernes, septiembre 13, 2013

Conversaciones paterno-filiales: donde más duele

En Madrid escuché un diálogo entre padre e hijo muy inspirador. Estábamos al borde del final del verano, en el último fin de semana de Agosto, en Madrid.

El padre, enfadado. "¡La máquina me la quedo yo! ¡El vicio de la maquinita te lo voy a quitar yo, porque estás enviciao!"
Puso énfasis en el pronombre personal y en el adjetivo que definía el estado actual de su hijo. El niño, unos once años, pecas y gafas: "¡Jo, papá, hoy he leído sesenta y cinco páginas de un libro!"
Sesenta y cinco: me impresionó. Al padre en cambio no logró amilanarle.
"¡Me da igual lo que hayas leído, me quedo con la condenada máquina!"
Momento que eligió la madre, pálida y rubia y con cara de "qué pocas ganas tengo de reñir, se lo dejo todo a él que parece, puesto en faena, que hasta disfruta", para lanzar un globo sonda en favor del cónyuge.
"Tu padre se pone nervioso, pero tiene razón".
Y al fin el pater familias lanza el arma definitiva:
"Nada, que me la quedo, y hasta que no vea que te sabes lavar los dientes como Dios manda, ¡no vuelves a verla!"
La cara del hijo se tiñe de negro desconsuelo, se le escapan un par de lágrimas y exclama:
"¡Nooo, papá, los dientes noooo!

domingo, septiembre 08, 2013

Conversaciones paterno-filiales: bajo la lluvia

En ocasiones veo padres. Y veo hijos. Los padres y los hijos hablan en la calle, y capto retales de diálogos que me dejan cautivada.
Anteayer, en medio del diluvio universal. Nos sorprendió a todos en la calle, haciendo compras, volviendo de casa de una amiga o incluso de la piscina cubierta. Corríamos hacia los soportales...



"Y además está fría, el agua ésta", se quejaba un padre vestido como un pincel, mojado como un pincel. Su hijo adolescente lo mira con un punto de irritación contestataria:
"No, papá, si quieres el cielo te va a regalar una ducha a 38 grados"...
"Eso, eso", exclama ilusionadísimo el hijo pequeño, de unos ocho años, es decir, inserto aún en el maravilloso mundo de la fantasía: "¡Y que caigan pompas de jabón!"


domingo, septiembre 01, 2013

Remedios contra la murria

Domingo, uno de septiembre: murria infinita y despertador a punto.
Y sin embargo, alzo mi copa y doy gracias por un verano tan redondo, por tantos momentos felices como gotas de limón, que diría James Stewart en Historias de Philadelphia.



 "Más arriba de las chimeneas, allí es donde me encontrarás..."

Propongo una serie de remedios contra la murria para practicar durante la primera semana de septiembre:

1. Mirar en nuestra biblioteca y videoteca, ésa que está en nuestro dulce hogar y a la que no hemos tenido acceso durante el mes de vacaciones. Planear el visionado de Historias de Philadelphia, de un capítulo del Mentalista o de Agatha Christie. Encontrar de nuevo uno de esos tomos de los Álvarez Quintero que teníamos guardados.

2. LLamar a nuestros amigos, planear una merienda, o al menos lanzar una buena parrafada por teléfono como hacíamos en plena vorágine, cuando no teníamos tiempo para nada..., y pensar que esos minutos entre semana son la sal y la pimienta de la vida.

3. Salir a pasear por nuestra ciudad y volver a encandilarnos. Si es Logroño, ir al espolón y a las terracitas del Ibiza o del Tondeluna. Bajar por Marqués de Vallejo recordando cuánto nos gusta su aire de piedra antigua, y terminar en la Redonda con sus árboles que pronto serán rojos.

Y pensar que viene el otoño, y luego el Adviento, y luego... ¡Navidad!

miércoles, agosto 14, 2013

¿Hay alguien ahí?/ Haiku entre viñas

¡Buenas!
Soy una descastada. No paso por aquí ni para saludar. No me atrevo a cerrar este blog porque me da una pena inmensa..., pero es que estoy seca de inspiración. Voy a obligarme a rescatar esos recuerdos de infancia y adolescencia que tanto juego poético me dieron cuando abrí este espacio con chimenea... A riesgo de repetirme, a modo de ensayos de prosa poética una vez más.



Una comentarista me ha pedido en mi otro blog que resucite éste...  Al menos comienzo ofreciendo una foto de mi verano en Haro: visité las bodegas de Martínez Lacuesta y, como diría el poeta Abel Feu, "se me ocurrió este churro de haiku":


Al natural,
mucho más reluciente
que en la pantalla


... porque Haro, Briones, La Rioja..., tiene mucho más que ofrecer que una serie de televisión en la que solo hay odios, trifulcas y venenos..., y lo único bonito son la tierra y los actores.

jueves, julio 04, 2013

Los niños son poetas

Estoy impartiendo "Didáctica de la Literatura" en la Universidad Internacional de la Rioja. Es una asignatura fascinante porque destripa todo el engranaje de la literatura infantil sin restarle magia, y porque nis alumnos no son filólogos así que todo lo literario es para ellos pura sorpresa.
Ayer en el chat me preguntaron a qué se refiere el temario cuando afirma que la mente del niño es simbólica, frase que se repite bastante a lo largo de los cuatro temas.
Me hizo reflexionar la pregunta. Los niños no paran de jugar: juegan "en serio", como el famoso título de un poemario. Jugar es su oficio, y en ese juego no cesan de inventar metáforas. Para un niño todo es símbolo, cuando juega, o sea casi siempre. Cuando te grita ¡cuidado con el río que vienen cocodrilos!, señalando la alfombra, se ha producido un clic poético en su mente simbólica.
Nunca dejes de jugar.

domingo, junio 30, 2013

Reseña de La llave dorada en el diario La Rioja

Tras la publicación de un libro, solemos esperar críticas con una mezcla de temor y esperanza.
Cuando salió a la luz La llave dorada no pensé en las reseñas que podían hacerle, pero llegaron. El apabullante artículo de EGM en Suma Cultural y la recomendación como lectura de verano de Teresuca Gutiérrez de Cabiedes en Páginas Digital.es me alegraron la vida, fueron regalos emocionantes de críticos justos pero que me conocen y me quieren.
Sin embargo esta crítica en un periódico de un casi desconocido me ha dejado asombrada...




Asombrada ante la clarividencia y la profundidad de análisis de su autor.
El viernes 28 de junio publicó La Rioja esta reseña. La firma Diego Marín y es abrumadoramente generosa. Me provocó bastante vergüenza el titular, pero mis tíos periodistas dicen que es un gran titular, que engancha.
Diego Marín es un crítico exigente y muy certero. Y ha tratado el libro con delicadeza y cariño: muchas gracias.

jueves, junio 20, 2013

Las desoladas estaciones de autobuses

Ayer escribí un haiku durante el viaje Barcelona-Logroño, en autobús:

"Estación de autobuses:
un beso de película
entre desechos"

La escena es real. Si es una máxima universal aquello de que "la poesía atrae a los raritos" (no hay recital poético de categoría sin un ser digamos peculiar entre el público), también lo es que las estaciones congregan a todo personaje extraño que haya en la ciudad.
Eran las dos y media de la tarde. La taquilla no abría hasta las tres. Yo tenía un billete para las ocho que me condenaba a llegar a La Rioja a las dos de la madrugada, y como había corrido más que en toda mi vida para llegar a la estación, quería conseguir un adelanto en el viaje, y esperaba paciente para poder canjearlo por el autocar de las tres y media.
A mi alrededor había una señora que llevaba un perro de esos pequeños, casi diminutos, metido en una jaula. La culpa fue mía: me quedé mirándola porque la jaula parecía más una casa para pájaros. En seguida se acercó.
- Mira qué mono mi perrito.
- Sí, respondí, temiéndome que habría gato encerrado, digo perro encerrado.
- Es un perrito.
- Sí. No pude evitar asentir ante esta aseveración tan justa. Entonces ella me miró a los ojos.
- ¿Pues no me dice que es un loro? Pero no es un loro, no señora, que es un perro...
"La nave de los locos", pensé, alejándome. Encontré a un señor que salmodiaba:
- No me escuchan, no me escuchan. Mira que lo digo, pero no me escuchan.

Si no viniera de viajar en avión por media Europa habría sentido miedo.. Me aproximé a una pareja que parecía normal. En cuanto estuve cerca, se besaron. Fue un beso como en blanco y negro, y escribí el haiku, directamente en twitter.
Luego, lo que era un beso de película se convirtió en una aspiradora en espiral. Tanto se succionaban el uno al otro que temí que desaparecieran, y sobre todo que se sintieran molestos por mi cercanía.
Volvía a alejarme y se cruzó ante mí el no escuchado, que ahora decía:
- La cosa empezó por mi mujer, que no me escuchaba...

A lo mejor no estaba tan loco.

domingo, junio 16, 2013

Por qué me gusta... Mocedades?

- Me chiflan las canciones de Mocedades. Sobre todo "Eres tú". Y "El vendedor". Y "La reina contra el as". Y "Dibujando amor" que es deliciosa. Y...
- Tienes gustos de viejuna, me dijiste.
- Y "Solos en la alhambra"- terminé.
- Eso ahora mismo es imposible.

La conversación es real. No quise aclararle que Mocedades me gusta desde que tenía cinco años, que por entonces me aprendí, junto al Cocoguagua, el Amigo Félix y el "Te quiere la escoba y el recogedor", el estribillo de un par de canciones de ese grupo del que solo escuchar los primeros acordes, me hacía feliz: ¿Por qué?

Mocedades es mi niñez. Los veranos en Maestu. Íbamos por el pueblo y la gente solía hablar en castellano con algunos términos en euskera intercalados. En definitiva, en un tono recio, sinuoso y alegre en medio de su brusquedad. Un idioma de piedra antigua, de viento y de canciones. De verano en sombra.
Yo era feliz en el Norte.
LLegaba Septiembre, llegaba Sevilla y no digo que no fuera feliz entonces, pero añoraba Maestu, mi familia, todo ese tropel de eses y de franqueza que me envolvía en Agosto.
Mis padres tenían varios discos de Mocedades: escucharlos era como volver.


Hace unas semanas celebramos en la Unir la primera graduación de nuestros alumnos. Y, junto al Gaudeamus Igitur, los profesores estuvimos ensayando durante semanas un play back de la canción Eres tú. Es curioso cómo se enlazan la niñez y la madurez, la felicidad en los recuerdos, como en un cine exín, y la felicidad de ahora al alcance de la mano.

P.S.: Comienzo nueva sección: por qué me gusta... Espero que sea inspiradora y que os guste a vosotros.

domingo, junio 09, 2013

Presentando "La llave dorada": enlace al aula de cultura en Logroño y fotos del recital en Sevilla

¡Hola!
En la presentación de mi último libro en Sevilla varios lectores del blog que yo no conocía, y a los que me entusiasmó conocer, me sermonearon amablemente por no actualizar. Mi vida es un alegre caos pero prometo hacerlo a partir de ahora, porque si no lo hago tendría que cerrar este espacio por pura lógica, y no me apetece eliminar el blog: seis años son ya un trozo bastante largo de mi historia.

Para abrir boca he decidido recuperar el complejo Umbral ("yo he venido aquí para hablar de mi libro"), y ofreceros el link de la presentación que hicimos en Logroño, en la que el novelista riojano Andrés Pascual me invitó a recitar e invitó a tres grandes poetas a que recitaran también poemas de La llave dorada:

http://unir.adobeconnect.com/p4bnk9df8q8/

El gran Beades tocó la guitarra. Merl habló maravillosamente, y Javier de Navascués fue la gran sorpresa de la tarde: recita de una forma serena y mágica.
Y, ya que estamos, os dejo también con algunas fotos de la presentación en La Casa del Libro, el viernes siete de junio.




Me presentó el poeta granadino Jose Julio Cabanillas, al que admiro profundamente. Cabanillas tiene una clarividencia y una fuerza estremecedoras. Habló muy bien, se puso algo trágico y dijo que yo ya he llegado a la madurez, vamos, que ya estoy en mar abierto. También habló de la atracción de la gracia (lo que yo llamo la atracción de la piedra imán) y de la mezcla de luz y sombra, alegría y dolor que hay en el libro.

Firmando... junto a Nico


Lo que más ilusión me hizo fue ver a todos mis amigos sevillanos y poetas. Lord Scutum fue el primero en llegar, y pablo Moreno y Carmelo Guillén Acosta, los últimos.

Con mis amigos de Númenor...



Los mismos, más Carmelo y José Julio


Eché mucho de menos a Enrique García-Máiquez y a Ale Martín Navarro... pero todo no podía ser perfecto.
Lo dicho: he vuelto, y prometo un poco de regularidad.

lunes, mayo 06, 2013

¿Qué estás leyendo últimamente?

La mítica frase que solía preguntarnos Fidel Villegas, nuestro maestro y editor, ronda por mi cabeza y vengo a volcarla aquí, para hablaros de un puñado de libros que estoy leyendo últimamente.



1.- Átomos y galaxias, de Miguel D´Ors, y Falsa pimienta, de Amalia Bautista.

Ambos libros de poemas, publicados en Renacimiento y enviados por Marie Christine del Castillo. Merecen, y cosecharán, reseñas en solitario y en lugar más importante que éste, pero no quería dejar de recomendarlos. El nuevo libro de D´Ors es un mundo abreviado, un caleidoscopio del universo dorsiano, madurado al sol de la exigencia y las sílabas reposadas. El poemario de Amalia es puro lirismo recitado en boz baja, son poemas llenos de sol tímido.
Ambos son libros que te hacen feliz, llenos de una nostalgia que se te cuela en forma de alegría, como una tarde de lluvia pero con buena música.

2.- Dos de literatura juvenil: Cosas que nadie sabe, de Alessandro D´Avenia, y El prisionero de Azkabán, de la saga de Harry Potter.

No muero por los libros de magos, detesto las sagas vampíricas y en general no suelo consumir bestsellers, pero hablando un día con mis alumnos de clase de Didáctica de la Literatura en la UNIR, se me ocurrió y les dije que J. K. Rowling había sabido plasmar muy bien, en este tercer volumen, la amistad entre un maestro y un discípulo (en este caso, entre el profesor Lupin y Harry). Para confirmarme en mi fe decidí hojear el libro y sigo pensando lo mismo. Las páginas dedicadas al magisterio del profesor Lupin son lo mejor de Harry Potter.

El nuevo libro de D´Avenia me ha hechizado. No sé si me emociona más que el primero, que era magistral. Historia de alumnos adolescentes y profesores nada ejemplares. De cómo el amor te cambia. Realista, lírico y optimista al mismo tiempo. Lo que más me ha gustado son las remembranzas de la abuela Teresa sobre su historia de amor. Su nieta le pregunta cómo era hacer el amor con el abuelo, y ella le responde que su noche de bodas es solo para ella..., pero en un momento dramático de la trama se abre y le cuenta cómo fue, y es un pasaje de alto voltaje erótico y una suprema delicadeza. Esa descripción es pura poesía.




3. Orgullo y prejuicio, y Emma, de Jane Austen.

He terminado el primero y comenzado el segundo, por trigesimo novena vez. Es una hipérbole, pero es que nunca me canso de Jane Austen. Y para cuando acabe Emma, tengo Persuasión, que solo lo he leído cuatro veces. Estoy, como quien dice, in albis.
Mi plan favorito de sábados y domingos por la mañana, en primavera, es irme a desayunar a las terrazas del Espolón con uno de estos libros.   Normalmente me conformo con un zumo de naranja recién exprimido y una tostada, pero a veces me dejo caer por el Tondeluna... y les pido su chocolate, pan, sal y aceite de oliva.

viernes, abril 19, 2013

Ya en las librerías... ¡La llave dorada!

Hoy, en la mesa de novedades de Castroviejo (Logroño), la mejor librería del mundo...



¡¡¡Encontré esto!!! No puedo negar que soy feliz. Feliz, feliz.
El 23 de mayo lo presentaré en Logroño, en el Aula de Cultura del diario La Rioja y de la Unir (Sala cultural Ibercaja, C/ Portales, 48. Logroño)
¡Invitados estáis!

domingo, marzo 31, 2013

Haiku de Pascua

 
Dedico la foto y el haiku a mi abuela, Marita Wangüemert...
 
 
PASCUA
 
En Viernes Santo,
lloraba el sol litúrgico:
hoy, nos deslumbra. 

lunes, marzo 25, 2013

Entrevista imposible a Calderón de la Barca

Desde hace más de un año colaboro en una revista de animación a la lectura juvenil, Aleyendo... Publico en ella una columna mensual en la que sugiero algún libro, y en el mes de febrero me encargaron una de las secciones más atractivas de la publicación, la "Entrevista imposible". En ella, desfilan ante nuestros ojos personajes como Sancho Panza, Jane Austen, Chesterton... y yo sugerí un lugar de honor para mi dramaturgo favorito.
Aquí tenéis la publicación entera escaneada, y en este espacio os ofrezco mi pequeña y surrealista colaboración.





LA ENTREVISTA IMPOSIBLE : CALDERÓN DE LA BARCA

 Aleyendo: Don Pedro, fue usted el autor de esa frase tan filosófica: “La vida es sueño"…

Calderón: Sí, hija mía, sí: sobre todo a las tres de la tarde… podemos sentir la crudeza de este adagio inventado por mí.

Aleyendo: Ah, vaya, se lo toma con humor.

Calderón: Es que los libros de texto se han empeñado en vestirme de negro y ponerme muy serio de cara a los siglos futuros, la verdad.

Aleyendo: Hágase cargo: en los retratos que han llegado a nuestros días usted no se reía precisamente…

Calderón: ¡Era la moda de mi época! No pretenderás que bailara una jota delante del pintor.

Aleyendo: Pero algunas tragedias que escribió usted no provocaban risa: mire por ejemplo “El pintor de su deshonra”…

Calderón: Yo escribía esos dramas porque gustaban mucho al público: el honor, los celos, una espada por aquí y una riña por allá…, y los teníamos entretenidos durante toda una tarde. Ya lo dijo Lope…

Aleyendo: Por cierto, ¿cómo se llevaban Lope de Vega y usted?

Calderón: ¡Ay, has tocado un tema muy sensible! Al principio bien, yo le mostraba la estimación que merecía, pero los grandes escritores tenemos también nuestra vida: amoríos, hijos, rencillas…

Aleyendo: Cuente, cuente…

Calderón: Lope tenía una hija monja… y como mi hermano y yo éramos mozos y un poco juerguistas, estábamos riñendo en una calle cercana a su convento. Y  malhirieron a mi hermano, y el malandrín que cometió tamaño crimen se escondió en él. Nosotros éramos jóvenes y estábamos enfurecidos, así que… ¡rompimos la clausura para pillar a semejante truhán! Y claro, esto sentó muy mal a Lope.

Aleyendo: O sea, que era usted un poco aventurero en su juventud.

Calderón: Y no solo he escrito tragedias, sino comedias como “No hay burlas con el amor”, en las que me burlo de las damas sabiondas, que hablan latinajos y estorban los honestos amores de sus hermanas con melindres bochornosos…

Aleyendo: O sea que pinta mal usted a las mujeres…

Calderón: De ninguna manera: muchas de mis protagonistas son verdaderas heroínas: ingeniosas y rápidas como ellas solas… Solo quería decir que mis versos provocan también ratos de risas. Y también hice comedias palaciegas llenas de todo tipo de aventuras: damas con disfraz de hombre, caballeros apasionados, hermanos que se enamoran sin conocer su parentesco, revelaciones de identidad a última hora…

Aleyendo: Apuntado queda. O sea que eso de “La vida es sueño”…

Calderón: También, también.  A mí me gustaba hablar de problemas filosóficos como la libertad cuando escribía. ¡Había que dejar claro que las estrellas no fuerzan el libre albedrío del hombre!

Aleyendo: Ya está usted utilizando letras mayúsculas, no lo puede evitar.

Calderón: (suspirando.) Es cierto…

Aleyendo: Bueno, Don Pedro, aquí nos despedimos. Ha sido un gran placer hablar con usted.

Calderón: el placer ha sido mío, bella dama.

viernes, marzo 22, 2013

Charla-Recital en la Biblioteca de la Universidad de La Rioja

Ayer, día de la Poesía (en mi época era el día en que entraba la Primavera, pero por lo visto con el paso de los años se ha adelantado unas horas el acontecimiento), me invitaron a hablar de mis poemas al Club de Lectura de la Universidad de La Rioja.



Disfruté como una niña. Encontré a nueve mujeres, profesoras, alumnas, y personal no docente de la Universidad, que habían leído a conciencia mis libros: los traían subrayados, manoseados, con poemas favoritos que querían que leyera.
Hablamos de la inspiración, de la realidad, de los adjetivos. Querían aprender a poner adjetivos surrealistas, a hacer enumeraciones caóticas. El diálogo por momentos se volvía filosófico, por momentos lírico. Me pidieron que recitara el poema del Colchón de Lana y varias piezas de Mirar el fuego: "Como en mi propia casa", "El corazón de Praga"... ¡Tomaban apuntes! Y me pidieron que les pusiera deberes: querían leer poesía. Sin vacilar les recomendé Átomos y galaxias de D´Ors, El hacha y la rosa de Luis Alberto de Cuenca y Europa, de Mesanza.

miércoles, marzo 06, 2013

TED talk en TEDxUNIR...

Parece un nuevo episodio del síndrome "yo he venido aquí para hablar de mi libro", pero subo el vídeo de youtube en el que recito cuatro poemas (dos de mi futuro ya casi presente libro), y hablo de felicidad y lunes.






Lo mejor del evento TED fue la ayuda de Julio, de Avanda consultores, y poder cenar y comer de nuevo con Carolina, Conchita, Carmen, Sara y Esperanza, de Unir...

Y por supuesto el marco incomparable: ese salón del Círculo Logroñés con espejos y molduras, y la nieve que caía fuera y las ochenta personas que nos escuchaban.

lunes, marzo 04, 2013

Si no os hacéis como niños...


Todos tenemos un niño en lo más recóndito de nuestro ser: tópico, pero verdadero. Una verdad consoladora, cuando corres entre atascos, nóminas y alquileres. Aunque mi vida sea feliz es trepidante, y además en principio a mí no me gustaba vivir sola, que es justo lo que hago. Por eso tengo tres muñecos amenizando mi dormitorio y compartiendo conmigo la inmensa cama de matrimonio que ocupo durante la noche...

...Y no solo eso: en los dolientes madrugones de lunes a viernes, los dejo arropaditos, les miro con envidia y antes de marcharme les digo:
- ¡Pero qué suerte tenéis!
Eso también se lo digo yo a mi madre, cuando la veo acurrucadita y me tengo que ir a trabajar, me responde mi amiga C.
- Claro, pero no se los sueltas así, a bocajarro, a tres pedacitos de plástico...


El otro lado de mi cama...


El bebé que no es de plástico es de peluche y encima vintage, porque me lo regalaron mis tíos cuando yo tenía siete años y tuve que entrar en quirófano. Desde siempre le he llamado "el baby azul".

A su lado descansa un bebé chiquitín, que tiene el don de dormirse con la cabecita ladeada y que le gustaba muchísimo al poeta Beades... Era de mi ahijada y me rechiflaba tanto que se lo birlé, aunque luego decidió regalármelo para cubrir mi acto deshonroso.

Y el muñeco de la izquierda es un "Mi primer Nenuco", de cara, manos y pies de goma con olor a "nata" y cuerpo adorablemente mullido, de relleno, de almohadón, al que le puse el nombre de LLIR, uno de los nombres con los que suelen bautizarme mis amigos (es Lirio en valenciano y responde al verso LLir entre cards del poeta Ausias March). Lo compré hace un año y medio cuando entré a vivir en la que hoy es mi casa. No se me olvida esta anécdota:
- Papá, ¿a que no sabes qué he conseguido para no sentirme tan sola en mi inmensa cama?
-¿Quééé? - Voz de inmenso terror, entre incrédulo y sonámbulo.
Sonrisilla maligna por mi parte.
- Un bebito de trapo, hombre, no te preocupes...

Y es que tengo una niña dentro. Y un lirio en la mano.

jueves, febrero 28, 2013

Un Papa como este

El corazón es una cosa extraña.
De repente se pone como un loco a querer a alguien, y no sabemos por qué. Es muy fácil querer a una persona que brilla, que irradia luz y calor. Es un poco más difícil querer a un pequeño desastre, pero como los pequeños desastres suelen tener una fachada de adorable imperfección, el corazón humano se puede ablandar ante ellos.
Todos somos un poco así: a veces brillamos y a veces somos un puñetero desastre, achuchable al fin de todos los errores. Y a veces solo somos un desastre a secas, sin literatura, y hasta entonces alguien nos quiere. ¿Por qué? Misterio.



A Benedicto XVI lo he querido desde el principio. El corazón me dijo sí. Suena cursi, pero si hasta las heroínas de Lope de Vega han dicho estas palabras alguna vez, es porque son verdad.
No me olvidé de Juan Pablo II. Hablamos de un papa, no de un marido: el corazón es muy grande, caben en él muchos amores, muchas razones. A mi alrededor, todo el mundo decía que este Papa no era como aquél. Que nos iba a costar, que no tenía carisma. El carisma es la piedra filosofal del siglo XXI: si no tengo carisma, nada soy. Hasta escuché que alguien decía. "A este papa, incluso sonreír le sale mal".
Y, sin embargo, voy a ser un poco relativista: el carisma, ¿qué es el carisma? Lo que a mí me atrae puede ser radicalmente distinto de lo que te atrae a ti.
Puede que sea porque crecí entre libros, porque mi padre es filósofo, porque viví un verano en Alemania y aprendí que los alemanes son rectilíneos pero cálidos..., pero me hizo muchísima ilusión, desde el principio, tener un Papa alemán y teólogo. Un Papa al que le gustaban los gatos.  Un Papa que quería retirarse a estudiar lo que más le gustaba, ¡el sueño de todo universitario!
Luego escuché por la tele lo que los políticos italianos de izquierda habían dicho: que este Papa era dialogante, que con él se podía hablar. Luego vino el viaje a Valencia y ese inesperado entusiasmo de tantos, y le vi sonreír.
Y luego, llegó la primera encíclica, y en la tele dijeron que el Papa había dicho... ¡que en Dios había algo erótico! Pensé que la esencia de todo erotismo es el deseo, y Dios es un Dios celoso, como dice la Biblia... un Dios que sueña con nosotros.

Hoy el Papa se va. No se retira a estudiar, como hubiera querido. Se marcha a seguir rezando. Y a ese Dios que sueña conmigo solo le pido esto: que me enseñe a querer al que venga como he querido al anterior: desde la primera hora.

martes, enero 22, 2013

Vídeo de mi recital en el encuentro Unir Alumni

Estoy muy callada últimamente: hago propósitos de enmienda y espero retomar aquellas entradas de prosa poética, si la inspiración me descubre trabajando...
Mientras tanto os ofrezco un vídeo con mi último recital, en el encuentro Unir Alumni.





Aprovecho para dar las gracias a los equipos de Extensión Cultural, Organización de eventos y Audiovisuales de mi universidad por organizar el congreso y por subir los vídeos a UnirTV.

lunes, enero 07, 2013

Un tweet, un haiku

Enero viene cargado: los Reyes trajeron todo lo que pude desear... y se fueron, eso es lo malo. Tras la Navidad, Enero llega cargado de vacío... o al menos ése es el peligro y ésa la tentación. Hay que llenar el hueco.
Yo he decidido acometer una empresa: Un tweet, un haiku. Hablando con Batiscafo con motivo de mi cumpleaños, decíamos que Twitter era muy apropiado para el género haiku. Supongo que no será una idea original: a alguien se le habrá ocurrido ya.
Lo que me gusta del haiku, además de que apresa en tres versos una idea o imagen condensada con gran intensidad si es bueno, es que cuando es mediocre sirve de trampolín literario: es un maravilloso ejercicio de estilo.
"Un tweet, un haiku" es, sobre todo, un pequeño reto literario: en este año que empieza, no solo voy a alfombrar la red social de estados vitales, sino de estados poéticos: cuente usted al mundo lo que está pasando, en 140 caracteres... ¡y en verso japonés!

lunes, diciembre 24, 2012

¡Feliz Navidad!

Así luce la calle Portales de mi nueva ciudad, Logroño. Ayer la niebla hacía que las luces encendidas brillaran aún más. Luz de Luz.


C/Portales (Logroño)



Os deseo Feliz Navidad con esta imagen, y con un par de haikus navideños que deprisa y corriendo he decidido pergeñar:


Los Reyes Magos
somos nosotros (cuando
queremos serlo.)

Hay angelitos
tocando la trompeta
sobre nosotros.

No es niñería
jugar a las casitas
con este Niño.

domingo, diciembre 16, 2012

Un poema de "La llave dorada"

...Lo leí ante jurado y público ayer, al conseguir un accésit del Adonáis, por lo que considero justo ofrecerlo también aquí:



LA ATRACCIÓN DE LA PIEDRA IMÁN

Un segundo tan solo y para siempre,
lo nunca visto, lo que brilla oscuro,
secreto, tan sin nombre de llamarlo,
y deslumbrante hiere, y no se marcha.

Basta un tenue segundo
de sol incandescente y doloroso
para encender el mundo, puro incendio. 

Ese dardo feroz y luminoso
es lo que mueve el mundo de un poeta.

Un segundo que puede corromperte
o llenarte de lluvia soleada:
lo mismo que te abisma te da a luz.


El libro saldrá a la luz en Marzo.
Gracias, de todo corazón, a Pablo Moreno, a Fidel Villegas, al gran Beades y a Miguel d´Ors, que leyeron o escucharon poemas del libro antes que nadie y me alentaron y ayudaron a mejorar.

viernes, noviembre 30, 2012

Tuitear o no tuitear... esa no era mi cuestión (y ahora sí lo es)

Señores, me he hecho un twitter.

Nunca pensé en abrirme una cuenta. Amanecí esta mañana sin tener idea de hacerlo, como siempre. Ya se sabe: Adaldrida: ni facebook ni Twitter. Con dos blogs (y uno de ellos mediopensionista) va más que aviada. No tiene tiempo. Ni entusiasmo, que es lo peor, porque no ha buceado aún en todo ese planeta ignorado.
¿Facebook? ¿para qué? No voy a fiestas molonas para enseñar ni querría enseñarlas tampoco. Voy a recitales, voy al teatro, voy a la calle Laurel con amigos o sola, trabajo en la Universidad Internacional de la Rioja, navego en mi bañera, compro la revista In Style, leo a Jane Austen y al Cardenal Newman, releo No hay burlas con el amor de Calderón, voy a Sephora y a Bodybel, me pierdo en la Perfumería Muro, me sumerjo en la librería Castroviejo. Veo El ala oeste de la casa blanca en el cañón de mi casa y sufro (o disfruto) partidos del Athletic de Bilbao en el bar de mi calle. Todo eso lo puedo decir y lo digo en mi blog, ¿para qué más?

Pero hoy he asistido al Congreso Cites 2012 organizado por mi Universidad. Y José Luis Orihuela me ha convencido. Orihuela es un encantador de serpientes. Orihuela dice que la vida virtual es vida real. Que ya está bien de decir al hijo adolescente. "baja de la burbuja, vuelve al mundo real". Que ese lenguaje ya no funciona porque esto no es una moda pasajera, sino el habitat real de muchísimos jóvenes (y no tan jóvenes)
Que la red comunica a personas, y no hay nada más auténtico que eso. Que el mundo virtual y el mundo físico pertenecen, ambos, a la maravillosa realidad. Y que esa realidad fluye de un medio a otro constantemente: que hoy pueden dejarte por "wassap" y tus lágrimas salpicarán el smartphone.

Orihuela habla de personas. Boronat, el ponente anterior, también lo hizo. Y mientras hablaban, en mi mente iba surgiendo la idea. 140 caracteres. Todo un reto para un poeta. Si no me da la vida, lo cierro. O lo dejo volando por estos mundos virtuales, digo reales. Total, a nadie dejaría colgado, porque mal que bien pienso seguir con mis blogs.

Me han cautivado. Y en la realidad de Twitter soy @adaldrida.

jueves, noviembre 22, 2012

Romance del día feroz

Dedico este post a Diana... y pido perdón por el retraso. Vuelvo.


Las jornadas laborales son únicas: liebres tras una esquina. Cada una con su propio desafío y sorpresa. La rutina es ritual, camino que te lleva de la mano. Pero a veces hay días como túneles. Los atraviesas y ves la luz. Y si el túnel se alarga, de una isla a otra isla, se va alejando la luz azul y la tienes que inventar.
Ayer la mañana parecía un páramo, un desierto de papeles que se amontonaban encima de mi mesa de trabajo. Por eso se me ocurrió un poemilla tonto, para conjurar el día feroz, para distraer al lobo y que me enseñara el atajo breve, pero el de verdad:

Quiero ir a mi casita
y meterme en mi camita
taparme con la mantita
para hundir mi cabecita
en la feliz almohadita,
¡que venga mi mamaíta
para darme la manita!

Toda esta salmodia fue coronada con risas por parte de mis compañeros de isla, que bautizaron la broma poética como "romance del día feroz". Yo protestaba, esto no es un romance, tendría que rimar en libre a, además no rima, solo acaba todo en diminutivo, y eso no vale, es trampa... Pero en medio de mi argumentatio, y a punto de emprender otro túnel de papeles, caí en la cuenta de que todo eran octosílabos...
Más que romance era conjuro, porque conseguí acabar todo lo que me había propuesto y el día de hoy ha sido azul, radiante, repleto de trabajo, sí, pero trabajo soleado.
Es la felicidad del lunes o del jueves: terminar la jornada "radiantes de cansancio".

miércoles, octubre 31, 2012

Luz de Luz

He escrito un poema.

Había decidido no publicar poemas en el blog mientras no terminara mi cuarto poemario, "La llave dorada"... pero como ya lo he acabado y Don Enrique Monasterio me pedía un poema, que ha publicado en su blog, lo subo yo también.
Normalmente, cuando un libro se termina de escribir, el autor "se queda seco", y tarda en coger de nuevo la pluma un cierto tiempo prudencial, al menos a mí solía ocurrirme eso. Pero este poema me ha salido del tirón, por lo que mi primer arrebato ha sido desconfiar, pensar que no es bueno.

De cualquier modo, como Don Henry lo ha publicado, ya no tiene remedio: aquí os lo dejo. Intenta "circular" en torno a ese precioso versículo del Credo: Dios de Dios, Luz de Luz.



Luz de Luz

Debajo del paraguas y a través

de la lluvia que lanzas con mesura

solo veo tu Luz: la más barroca

y la más despeinada, la sublime

y diminuta luz brillando sola

en una catedral, y en el supermercado

esa luz que me trae el pan contigo."

miércoles, octubre 24, 2012

Loca por Dani Martín



Lo reconozco: estoy atrapada.
Cada noche enciendo la radio aguardando a que cadena Cien sepa recompensar mi amor callado y rendido con alguna de sus canciones. A las ocho de la mañana, dando tumbos por el pasillo, suena en la cocina "Peter Pan" y mi día se enciende. Cuando deambulo en circuito cerrado es muy probable que esté paladeando "Son sueños", una y otra vez.
ya lo dijo Amalia Bautista en ese programa de Radio Clásica, los poetas tenemos un punto obsesivo. Amores o sanas obsesiones, ¿qué más da? Desde los primeros acordes me electriza y me calma al mismo tiempo, me hace soñar, me lleva de la mano a mi niñez o a ese momento en el que me sentí deslumbrada...

Me sirve hasta para rezar. Voy por la calle a primera hora rumbo a la iglesia más cercana y canto en voz baja o media, según tenga el día, "La suerte de mi vida".  Es una de esas canciones que se pueden volver fácilmente a lo divino, como los antiguos poemas pastoriles: "¿qué has visto en mí, que me regalas tu Verdad y tu Cielo, que en esta vida ya no quiero otros besos, y cada día Tú me das tu total?"

Pero pero pero... me pregunta Teresa, ¿cómo te puede gustar tanto? ¡A mí me parece un macarra!
Y yo respondo: Quítale los tatuajes y te quedas con sus canciones, son pura lírica.
Y ella me mira con esos ojos que dicen: como si fuera tan fácil quitarle los tatuajes a un hombre...

sábado, octubre 20, 2012

Poesía y maquillaje: mi vida cotidiana

Una oficina posee praderas, un páramo de mesas blancas y radiantes repletas de ordenadores, teléfonos, papelotes... y cajones.




Hace unos días entreabrí el primer cajón de mi mesa de trabajo y mi compañero, Álvaro, se quedó estupefacto:

-¡Hala, si tienes allí todo un Sephora!

Unos grandes almacenes encerrados en un cajón. La mente femenina se dispersa en una cantidad fatídica de acasos calderonianos: Y si como fuera, necesito un cepillo y pasta de dientes, y si no suena el despertador y tengo que correr hacia el idílico oasis, ¡sin pintar! Horreur y paveur, necesito una polvera y colorete cuanto menos. ¿Y si me despeino? Necesito un peine... y colonia porque ocho horas son ocho horas metafísicas pero muy concretas al mismo tiempo... Y así, sutil y sinuosamente (o sea, de un modo femenino), el tímido depillo de dientes de transforma en una sucursal de la perfumería del Corte Inglés.

Y al abrir el cajón segundo...



Se desbordaban los poemarios y antologías que utilicé hace un par de semanas para rematar un artículo sobre poesía publicada en Sevilla en los últimos años y así anecarme algún día...
Álvaro contempla atónito la visión y exclama:

-¡Y en el segundo cajón, guardas toda una libería!

Sephora y Castroviejo en mi mesa de trabajo... ¿será un símbolo?

domingo, octubre 14, 2012

¿Literatura o historia?

He pasado el puente del Pilar en Haro, con mi abuela, mis tías y mi primo Rodrigo, que tiene dieciséis años y en un día no muy lejano revolucionará el mundo de la informática, porque ya en primero de bachillerato ha creado un buscador para su profe de matemáticas...




Caminando por la zona vieja de la ciudad hemos encontrado esta placita enmarcada por un arco de piedra levemente ojival. Y, volviendo ya a casa, excavada en la piedra sonriente, esta hornacina, que guardaba una virgencita a la que he bautizado como Virgen de la Literatura:






- Odio la literatura, susurraba Rodrigo pensando que no podía escucharle. Le miré y se sonrojó:
- Bueno... solo un poco: solo a los autores.
(Risas por mi parte. Más azoramiento.)
- Eeeeh a los poetas no, a los autores que vienen en mi libro. Es que son muuuchos y hay que estudiar el nombre de toooodas sus obras...
Ahora la que se pone roja soy yo, pero de ira.
- Claro... no hay derecho... ¡os explican la Literatura como si fuera Historia!
- ¡Hombre, si me comprendes!, se sorprende él.

Luego me cuenta que ahora se ha puesto de moda en su clase hablar todas las frases con el verbo al final. Yo le digo que, entonces, hablan como en la Roma clásica. Cierto es, me responde: Joven soy. Y participios, muchos participios al principio de la oración. Todo el camino de vuelta hemos ido desgranado la jerga nueva:

- Suspendido me han.
- Asombrado me has.
- Aborrecido la han.
- Suplicado le he.
- Idolotrado la han.

Al llegar a casa, le digo que estos juegos son literatura, y no la lista completa de novias que tuvo Lope de Vega. Respira aliviado.

miércoles, octubre 10, 2012

Poemails

Este es un inefable vocablo que ha inventado hoy el poeta portugués Fernando Do Vale. Hemos cruzado varios mails (o emails) hablando de poesía, intercambiando poemas, corrigiéndonos y admirándonos, como hacíamos cuando yo vivía en Sevilla... Han sido días de reconcentración poética en pocas palabras y con archivos adjuntos..., en lo que Fernando ha bautizado también como "nuestros encuentros de otoño digitales".
Nadie diga que es frío el correo electrónico, si no son frías las palabras que navegan por él. Las palabras son chimeneas, y hasta una chimenea puede plegarse como un sobre y mandarse por correo electrónico. ¿Por qué, si no, podemos llamarle al diálogo cibernético "fuego cruzado"?

jueves, octubre 04, 2012

Cosas que debes hacer en sevilla


Vas a pasar unos días en Sevilla, y me preguntas...
 
Te aconsejo que entres a los reales Alcázares, que te tomes tu tiempo para mirarlos y pasearlos y, cuando creas que ya no hay más, pidas un café en su cafetería que tiene terraza y te empapes de la visión tras los arcos de estuco.
Y que visites la Capilla de San José, en plena calle Sierpes, dejándote sorprender por la calma divina envuelta en el mejor arte barroco.
Y la placita de Santa Marta junto a la catedral, con tres naranjitos inolvidables en los que aún resuena el memorable haiku de Pablo Buentes:
 
"En Santa Marta
un triunvirato mágico:
tú, yo y el viento".

Y que por la noche vayas a tomar unas copas a la terraza del Hotel Doña María, junto a la catedral, y te llenes los ojos de la contemplación de la Giralda iluminada.
Y que comas de tapitas en la Antigua Abacería de San Lorenzo en la calle santa Rosa (En El Porvenir), que es como un colmado antiguo y tiene chacinas que son obras de arte.
Y que vayas a la librería Beta de la Calle Sierpes, que está situada en un antiguo teatro y la poesía está colocada en pleno escenario.
Y que vayas de tiendas a la calle Amor de Dios, a comprar discos de vinilo, espejos y máscaras. Y en esa calle, no dejes de ir a la tienda Isbilia, de comprarte un anillo recordándome.


(Este post está dedicado a Pilar, de Secondo me, y copiado casi literalmente de un mail que le mandé)

domingo, septiembre 30, 2012

Ganas de Adviento

Este es mi trimestre favorito, porque comienza en verano y acaba en navidad. Quiero creer que Dios es bromista y un gran hacedor de metáforas, y ha creado este trimestre como un trasunto de esta vida, que empieza con algo bueno y termina con algo aún mejor.
Las ganas de navidad nacen aún antes de que se engalane de rojo y oro (o de azul y plata) el Corte Inglés. Cada persona tiene su termómetro, aunque por nuestra estabilidad emocional es mejor que no salten las alarmas hasta, al menos, el puente de Todos los Santos.
Hoy he sentido levantarse dentro de mí, no las ganas de navidad, es pronto aún, sino las ganas de Adviento. Con la edad provecta vas aprendiendo que la espera es casi mejor que lo esperado, y añoro esos últimos días de noviembre en los que quiero ser ya y todavía no soy. Eso que de niña despreciaba. Los últimos días antes del gran viaje.

Mientras tanto, termino un artículo, acabo un poemario, comienzo nueva asignatura, aguardo la feria del libro antiguo, preparo fin de semana en Sevilla, escucho a Javi Nieves, me enamoro un poco más de mi universidad, saco las botas grises del armario, releo a Lope de Vega  y descubro a William Blake.

martes, septiembre 25, 2012

Madrid, ciudad de vacaciones

Regreso por enésima vez a Madrid... y a este blog.
Ahora que Don Henry me enlaza y vuelva hablar de mi poemario (ése que estoy a punto de terminar), siento remordimientos  por dejar este rincón con chimenea tan abandonado...
Para abrir boca, un pequeño texto sobre Madrid que he escrito este fin de semana. Yo no vivo en Madrid. Por eso, para mí, Madrid será siempre ciudad de vacaciones.


MADRID, CIUDAD DE VACACIONES

Madrid es amigos, es museos, es librerías, es siempre fin de semana.
Madrid es la poeta Amalia Bautista y sus hijas, Madrid es una mesa con pastas en una distinguida casa de alguna de mis tías-bisabuelas. Madrid es Jaime García-Máiquez enseñándonos El Prado, orgulloso, como si lo hubiese construido con sus dos manos poderosas.
Madrid es Franc Delgado, maquillándome en el corner Nars de Goya. Madrid es Kitty descubriendo conmigo las olorosas bombas de baño de Lush. Madrid es Koizumi en la calle Fuencarral, con bolsas y lluvia. Madrid es Mónica encandilándome con el tornasol del colorete Luster de Nars.
Madrid es enamorarme de Calderón de la Barca, de una vez y para siempre, viendo una comedia dirigida por Rafael Pérez Sierra a la tierna edad de dieciocho años. Salir del teatro diciendo "quiero hacer una tesis sobre esta maravilla", y quince años más tarde haberla publicado.
Madrid es Cantaloupe almorzando conmigo en la cafetería Avantys de General Pardiñas un viernes de cuaresma... entremés de bonito.

lunes, septiembre 03, 2012

Vino blanco de Muga

Vino blanco de Muga: una copa chispeante. De color oro pálido, muy pálido. Sin burbujas, que no es champán. Si fuera champán picaría en la garganta, y Kim Bassinger le podría decir al japonés ese de las geishas que es pis de caballo, y vaya jaleo se armaría. Y sin Bruce Willis para reconducir la situación, muy mal.

De pequeña me gustaba Bruce Willis, porque sonreía con los ojos. Mi prima y yo veíamos La jungla de cristal. Éramos adolescentes, nos pintábamos los labios de naranja neón mate. Y mi prima me dijo: cuánto más andrajoso está, más me gusta. Yo ya apuntaba maneras, me gustaba Danny el padre de Padres forzosos que se peinaba bien el pelo y sonreía, y olía a after shave cítrico, seguro. Y me encandilaban, ya, tan pronto, los trajes de corbata, esos que no le gustan nada al creador de Cobi, que en cambio admite sin rebozos que usa chaquetas de mujer. Están locos estos creativos, o yo he bebido ya la copa entera de Muga.

Pero Bruce era diferente. Perseguido por los malos, atronando cristales. La frente chamuscada, la sonrisa errante, los ojos oscurecidos por el coraje. Que sí, que también los omoplatos brillantes de sudor, la corbata transfigurada en tirachinas. Sí, señor, cuánto más guarrete más nos gustaba. Porque era como Superman. Y al final de la película volvía con su mujer, ansiosa de nuevo por lucir su apellido, y le compraría muchos armanis oscuros, ¡seguro! Pero la cara tiznada en medio de la película era la piedra angular para rendir de nuevo a su mujer. Lo importante no es el éxito, sino las manos ensangrentadas y la frente sudorosa del hombre que ha luchado para vencer: un refrán de la época de mi madre, como de fuegos de campamento. Ya he hallado la inspiración recóndita, y el quid de nuestro embobamiento. Eso, y que era Bruce Willis.
Se me ha terminado la copa de vino Muga.