sábado, enero 10, 2026

¿Veinte años no es nada?

En 2026 este espacio cumple veinte años. 

No me sé la fecha exacta, pero sé que comencé a escribir después de las Navidades.

Imbuida de nostalgia, pero a la vez agradecida por la inminente existencia de mis amigos poetas sevillanos, y con el acicate del glorioso blog de Enrique García Máiquez, Rayos y truenos. Pues fue su continuada lectura la que me salvó de caer en la tentación de aficionarme a series de chik TV como Sexo en Nueva York, ¡anatema!




Hace veinte años yo era una niña, estaba aún por hacer..., y el mundo era muy diferente, Internet no más asomaba la patita por debajo de la puerta, y si querías asomarte tú a esta gigantesca ventana, tenías que abrir la centelleante pantalla de un ordenador, en la soledad de tu mesa de trabajo o en la vibración del locutorio.

No había móviles inteligentes, no había red en el teléfono, la gente se enamoraba en los bares o en las salas de conferencias, no había este concepto tan difuso y catastrófico de "el chico que me habla". Palabras como ghosting y love bombing eran ciencia ficción.

Teníamos un PC, eran los 2000 y por eso nos sentíamos tremendamente modernos. Y no sé si es que entonces andábamos por los veinte años y ahora casi araño los cincuenta, pero todo me parecía mucho más de verdad. 

Yo estaba escribiendo mi tesis y ya tenía menos tiempo para quedar vis a vis con Nico, Beades, Pablo... mis desaforados amigos poetas, y atravesaba una de mis famosas y breves sequías de versos, por lo que Fidel Villegas nuestro mentor, mi querida María Eugenia, los mencionados poetas y el mismo Enrique me animaron a explorar la prosa. Aquí. 

Cuatro lustros después..., aquí sigo. Siempre digo que este blog parece muerto, pero en realidad solo está dormido, a veces de parranda. El año pasado escribí seis entradas; el anterior, unas ocho... Para dos mil veintiséis me he propuesto al menos doce, una por mes. Me apetece renacer pero no prometo nada, como siempre: ya conocéis mi torpe aliño indumentario. De repente habrá un ligero destello, un oasis en un yermo, y mis cuatro gatos lectores, los que aún permanecen, me leerán. ¡Seguimos!

6 comentarios:

  1. Felicidades. Por el blogg y por las alegrías que nos ha dado. Esperamos los destellos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Millones de gracias, Enrique. Sabes que sin ti nada de esto hubiera sido.

      Eliminar
  2. El mundo ha cambiado de traje, de ritmo y de vocabulario, pero en tus palabras sigue latiendo lo mismo: mirada, pausa y fondo. Acabo de llegar a tu blog, pero llevo ya muchos años leyendo y escribiendo por la blogosfera. Y todavía me pasa: de vez en cuando descubres una página nueva y te alegras de haber entrado. Me quedo por aquí, sin prisa. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo8:22 p. m.

    Yo te sigo leyendo. Siempre me ha gustado mucho lo que publicas, del tema que sea. Espero tus entradas mensuales, pues, en este 2026. Gracias!

    ResponderEliminar

habla ahora o calla para siempre